5 Cosas que no deberías contarle a tu novia

A modo de sugerencia, es mejor que te guardes para ti la información sobre los asuntos que vas a ver:

1. Tu currículum amoroso pormenorizado

Hablar un poco sobre tus historias amorosas anteriores está bien. Lo arriesgado es detallar qué has hecho con cada una de esas personas, sobre todo si tu currículum como amante es muy dilatado.

Eso aporta poco a tu relación actual. Y, especialmente, ten cuidado con el punto que sigue…

2. Cómo era tu “ex” en la intimidad

Aunque tu novia te pregunte, no caigas en la trampa. Las historias de alcoba del pasado están muy bien en el pasado.

Además, queda fatal que estés en la cama con tu novia y le comentes (aunque sea de modo inocente): – Pues yo tenía una novia que lo hacía de otro modo

Sienta fatal. ¿O acaso a ti no te sentaría mal?

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3. Si te gusta alguien que ella conoce

No le digas a tu novia que te sentiste atraído por su hermana, su prima, su madre, su amiga o por la panadera de la esquina.

Fantasear es inocente y humano. Lo hace todo el mundo. Pero, si tienes fantasías de ese tipo, guárdatelas para ti.

Así no te arriesgas a que ella se sienta mal o a que saque la historia de contexto.

4. El número de veces que te dedicas un homenaje íntimo

Por muy abierta que sea una relación de pareja, hay cosas que pertenecen a la intimidad de cada uno. Y una de ellas es cómo, cuándo, dónde y cuántas veces tienes un encuentro placentero en solitario.

¿Qué crees? ¿Que ella no los tiene? No es necesario dar tantas explicaciones sobre algo tan natural.

5. La lista inacabable de tus inseguridades

Todos tenemos miedo y nos sentimos inseguros ante determinadas circunstancias. Comentarlo en pareja es sano y recomendable.

Lo que no es tan sano es que les concedas más importancia de la cuenta y hables en exceso sobre todo aquello que te hace sentir mal sobre ti mismo.

Si te pasas largo tiempo hablando sobre tus carencias, tus miserias, lo mal que haces esto, lo mal que te va, etc., la gente se termina cansando. También tu novia.

Seguro que hay más cosas que merece la pena que guardes para ti mismo. Y más, dependiendo de la persona con la que estés. Pero hemos empezado por unas cuantas que son “de cajón”, escritas desde un punto de vista femenino. Espero que te sirvan.