Dos y dos ya son muchos

Una pareja coincide en un restaurante, pero cada uno ha llegado acompañado por otra persona. A la sorpresa inicial le siguen momentos tensos. Inevitablemente, los celos son el aperitivo de la velada. Por su culpa y la de un camarero algo ensimismado, estallará el conflicto… y de cena, nada.

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