Un vuelco en el corazón

Al fin, Juan consigue romper su última relación, una en la que ha invertido tiempo y un buen dinerito durante 35 gloriosos días. Su corazón vuelve a estar listo para el amor.

Será precisamente en ese mismo día lluvioso de noviembre cuando, como dice el título, su corazón vuelva a dar un vuelco. (Sí, su capacidad para recuperarse me asombró también a mí, pero sigamos con la historia…)

Juan sucumbe de nuevo al amor cuando divisa a una violoncelista, a quien se le ha caído una partitura de camino a casa. Él, preso de un flechazo fulminante, la recoge del suelo y corre tras ella para devolvérsela. La chica se asusta y huye a la velocidad que le permiten sus piernas…

Curioso comienzo para una historia de amor, cuyo final es aun más desconcertante.

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