Lapsus

Santi acude a una fiesta. En un momento dado, va al baño y allí encuentra a una misteriosa chica.

El hombre, cubata en mano, no le da demasiada importancia y se pone a hacer pis mientras que inicia una conversación. Y, ¡ojo!, cuando termina su labor no se lava las manos. Eso es un fallo tremendo a la hora de impresionar favorablemente a una chica, ¿no?

Yo creo que aquí está la clave de lo que ocurre después, aunque creo que el mensaje que se nos lanza es otro. A tu criterio queda. Pero lo que podemos extraer como conclusión es: “No ligues con desconocidos en un cuarto de baño ajeno.”

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