7 Formas de decir “Te quiero” a una mujer

Si te cuesta decirle “Te quiero” a esa mujer de tu vida, vamos a explorar ideas juntos para hacerlo más fácil. Espero que alguna te sirva o te inspire otra mejor.

1. “Te quiero” a lo moderno

Déjale tu mensaje de amor en un buzón de voz, en un e-mail, en un privado de Facebook… o en cualquier alternativa tecnológica que se te ocurra. La idea es no estar ahí, temblando de los nervios cuando ella lo lea.

Si nunca antes se lo has dicho, en cuanto pulses la teclita “Enviar” se desatará una terrible tempestad en tu organismo. Has disparado y no hay vuelta atrás… Qué miedo. Qué agonía. ¿Qué pasará?

Hasta que llegue su respuesta estarás escuchando una especie de timbales amazónicos frenéticos (sonido de tu corazón desbocado) y respirarás con la sensación de que el aire no te llega a los pulmones.

Tus manos estarán heladas y tu cabeza, echando humo. Pero llegará su respuesta y, sea la que sea, habrá valido la pena dejar salir esas palabras.

2. “Te quiero” a lo tradicional

Ya es hora de sacarle partido a todo lo que te han enseñado los libros y las películas románticas. Llévale flores, bombones, un osito de peluche o lo que mejor se adapte a sus gustos.

bombones

Elige un entorno peliculero de ensueño y habla con ella de cualquier cosa. Asegúrate de que nada te oprime demasiado en el cuello, si no quieres ahogarte más de la cuenta.

Va a llegar el momento en el que te digas: “Ahora o nunca” y dejes salir esa confesión, que no es tal. Ella ya lo sabe. Ruega al cielo que esté deseando escucharla.

3. “Te quiero” a lo accidental

Invítala a un paseo tranquilo por la noche. Camina a su lado como en un sueño. Simulando alguna molestia en el ojo, por ejemplo, detén su paso en algún punto bonito del recorrido y acércate más a ella.

Si no te empuja o se echa atrás, estás de suerte. Acaricia su pelo y aproxímate como fueses a olerlo. Cierra los ojos y susúrrale “Te quiero”, dejándolo prendido ahí, tal cual uno de esos pasadores que se colocan cuidadosamente.

4. “Te quiero” a lo festivo

En caso de que te cueste controlar los nervios, esta alternativa te permite darles cauce y expresar tus sentimientos, ¡a la vez!

Baila con ella, ya sea en una discoteca, en un salón o en la cocina. Si bailas peor que un pato, asegúrate de no estar demasiado cerca porque un pisotón lo arruinaría todo.

Vibra, salta, sacúdete, retuércete y deja que ella también se anime con el movimiento, hasta que los dos estéis segregando endorfinas por un tubo.

Elige el momento y díselo en voz alta o casi gritando, si es menester: “¡TE QUIEROOO…!” Mírala a los ojos y, para mayor claridad, acompaña la frase con algún gesto coreografiado, que no le deje duda alguna a la interfecta de que te refieres a ella.

¡Ya está dicho! A seguir botando, pase lo que pase.

5. “Te quiero” a lo terapéutico

Cuando quieres expresar esos intensos sentimientos que ya no te dejan dormir ni pensar tranquilo, lo mejor es sentarte frente a un papel (o una pantalla) en blanco y dejar que fluya todo.

Escribe. Échalo todo fuera. Plasma ese amor callado y desesperado en una carta. Quizás te atrevas a dejarla bajo su almohada, en el bolsillo de su abrigo, entre sus libros…

O, en el peor de los casos, la rompas, rompiendo tú también a llorar de la frustración. No, no… Mejor, deja que la encuentre. Deja que lea su nombre escrito de tu puño y letra al lado de todo ese amor que has vertido en el papel. Déjala que decida qué hacer con él.

6. “Te quiero” a lo simple

Si el tuyo es un estilo claro y directo, libre de pegajoserío romántico, la vida te lo pone muy fácil.

No importa que la veas en la parada del autobús o comprando manzanas en la frutería. Dirígete a ella. Abre la boca y pronuncia “Te quiero” de forma que se te entienda perfectamente cada sílaba.

Por favor, no añadas a la frase: “Creo”, “Me parece”… o atenuantes similares. Sé contundente y diáfano.

Mantente firme, aunque por dentro estés carcomido por la impaciencia de escuchar “Yo también”. En cuestión de instantes tendrás el veredicto.

7. “Te quiero” a lo trágico

Ésta es la alternativa menos recomendable de todas. Espera a que ocurra algo realmente grave. Deja que llegue ese día en el que quizás nunca vuelvas a verla y no tengas la oportunidad de decirle una sola palabra.

Espera a tener auténtico miedo y a que te ahogue el arrepentimiento de no haberle dicho lo mucho que te importa… Y lanza tu “Te quiero” al viento con la esperanza remota de que ella se cruce con él.


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