Cuando no se te pasa el enfado con tu pareja

El perdón y la reconciliación son una maravilla liberadora, pero justo ahora no te salen. Sientes ira; un enfado monumental que incluso aumenta cuando tu pareja se acerca a abrazarte como si no hubiera pasado nada.

¿Qué haces? ¡Déjame!

Sigues furioso, básicamente, por tres razones:

pareja peleada

Quieres que él/ella se dé cuenta de que la situación te ha dolido; que su acción ha sido algo más que una ráfaga de viento que te ha despeinado.

Quieres que él/ella reflexione sobre ello y asuma su responsabilidad en lo ocurrido. No puede fastidiarte de lo lindo y luego venir a arreglarlo con besito y medio.

Quieres que no vuelva a ocurrir. Por eso, más que por gusto, sigues con los demonios en el cuerpo.

Está bien. Necesitas un espacio para que se enfríe la emoción. Más tarde vendrán el diálogo, el perdón y la reconciliación.

Llegará el momento en el que tengas la ira bajo control, para poder comunicarte con tu pareja sin la sensación de que ésta es el enemigo.

Escucharás. Y si todo discurre civilizadamente, te sentirás escuchado. Pasaréis de la mutua comprensión a la reconciliación.

Pero, de momento, déjalo enfriar. No hay necesidad de forzarlo, ¿no crees?


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