No podré vivir sin él

¡Oh! Qué dramático es escuchar que alguien dice: “No puedo vivir sin ella” (o sin él). Tan dramático como falso. Porque la realidad es que sí puedes seguir viviendo. Desde luego que sí.

raílesPor más que cueste acostumbrarse, la vida es cambio. Hay personas con las que compartimos un largo trecho del camino. Con otras, sólo nos encontramos por un pequeño lapso de tiempo.

Las situaciones también van cambiando. Así ha sido siempre y así seguirá siendo.

No hay ninguna relación que sea eterna. Tarde o temprano; de un modo u otro, todas las relaciones terminan.

Pero esta visión no es nada pesimista. ¿A ti te lo parece?

Hay relaciones que nos enriquecen, que son un gran regalo que nos hace la vida. Y, como tal, hay que considerarlas.

Más que llorar amargamente por su final, merece la pena alegrarse por el tiempo vivido al lado de esa persona y agradecerle al “destino” (o lo que sea) la suerte que tuvimos de que nuestros caminos se cruzaran.

Que una relación termine, no la hace menos valiosa.

Sin embargo, ese recuerdo no ha de convertirse en una excusa o en un refugio de donde no queremos salir para disfrutar de otras oportunidades que la vida nos ofrece.

Hemos de apreciar las relaciones que tenemos ahora y las nuevas oportunidades, también. Seguiremos adelante. Tú también lo harás.

Y, seguramente, llegue ese día en el que sonrías cuando recuerdes a esa persona que hoy ha salido de tu vida. En tu corazón permanece todo lo bueno que has vivido a su lado, como un tesoro.


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