Tener un amante: Cómo una mujer se vuelve infiel

En la vida matrimonial, al principio todo suele ser color de rosas. Pero, más adelante, comienzan a caer los pétalos y a aparecer las espinas.

Llega un momento en el que las caricias y abrazos suelen pasar de ser la regla a la excepción.

La magia va a menos. La rutina se instala rápidamente y el aburrimiento lleva a veces a la tentación de la infidelidad. Y, sin preverlo, te transformas en Madame Bovary, soñando con una vida de color rojo pasión.

labios

Para algunas mujeres, engañar a su esposo es una aventura divertida o trivial. Para otras, es un dilema, casi una tortura y pasan su tiempo pensando en no correr el riesgo de romper el equilibrio de su vida matrimonial, aunque en el fondo necesitan revivir las ilusiones, sentir que nuevamente son dueñas de su vida.

Algunas de las que se decantan por el engaño dicen tiene una función de disociación importante, incluso vital para ellas. En casa, asumen el papel de madre, esposa o novia. Y, para la mayoría de conocidos, cumplen el deber de una mujer convencional.

Sin embargo, de puertas hacia adentro, disfrutar de los placeres del matrimonio con su esposo es una pesadilla. El misterio, el afán de descubrir nuevas sensaciones se perdió entre las horas de trabajo de él y las de ella, las preocupaciones y los hijos.

En esa tesitura, las más “valientes” encuentran que, a pesar de los años, pueden volver a ser y sentirse bellas.

Salen a la calle y escuchan a jóvenes y no tan jóvenes hacerle cumplidos (respetuosos, se supone). O puede haga caso a ese compañero guapo al que todas quieren en la oficina, el cual sólo tiene ojos para ella.

Quizás piense: ¿Por qué no aventurarse?

Algunas lo hacen y el cúmulo de emociones las llena de vida, mientras que a otras las carcome el sentimiento de culpa.

Si tú estás entre estas aventureras, conoces de sobra las razones por las que has llegado a esta situación. Ahora te tocará pensar en si ése es el modo más apropiado de darle algo de pasión a tu vida de casada. ¿Lo es?

Si la respuesta es “Sí”, aquí tienes: 5 Consejos para elegir un amante.


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