Cómo llevar el fin de una historia de amor

Cuando una historia de amor se acaba poco a poco y los sentimientos no encuentran lugar, la ruptura suele ser la única solución.

Pero aceptar la evidencia de que la relación de pareja fracasó no es una tarea fácil.

El miedo al abandono y el miedo al arrepentimiento después de una ruptura, llevan a que algunas parejas permanezcan juntas, incluso sin dar solución a sus problemas.

Entonces, ¿cómo saber que es hora de terminar? ¿Cómo lograr romper definitivamente? ¿Y cuál es la mejor forma de llevar la separación?

Traumática, liberadora, sin problemas…

fin de una historia de amor

Se dice a menudo que una relación termina de la misma manera en la que transcurrió. Si la pareja estaba acostumbrada a los conflictos violentos, es raro que la ruptura no sea problemática.

Por el contrario, si la pareja era capaz de decir las cosas honestamente, sin dejarse llevar por las pasiones, lo más probable es que la ruptura sea un simple acuerdo entre las partes.

En el silencio, sí, pero no sin dificultad. Porque si bien para un puñado de personas la ruptura puede ser liberadora y una fuente de alivio, para la mayoría es un paso difícil de superar.

El momento de romper

Muchas parejas están esperando el momento fatídico para terminar con todo. Como argumento: una infidelidad, una mentira o sólo una simple molestia.

En algunos casos graves, la ruptura es una cuestión de supervivencia, ya que una relación que no funciona puede agravarse rápidamente, siendo un infierno para las personas que lo viven.

Algunas mujeres (y también los hombres) se convierten en una sombra de sí mismos, cuando sienten que se aproxima la ruptura. Pérdida de peso repentina, tendencia a aceptar que todo puede ser signos de que la situación ya no funciona. Pero se resisten a que sea así.

Otros, sin embargo, escuchan esas señales y aceptan que llegó el final. La situación es insostenible y no puede remendarse.

Un realista prefiere darse un descanso y ser franco a la hora de terminar, en lugar de seguir viviendo meses de angustia manteniendo su relación.

Otro caso común es el de algunas mujeres que deciden romper tan pronto como la idea pasa por su cabeza (impulsivamente), tal vez por temor a sufrir mucho más tarde. Y se niegan a dar una oportunidad a su relación, prefiriendo la opción de separarse.

El sentimiento más común después de terminar una relación es pensar que no será posible encontrar otra persona; aparecen los temores y la desconfianza para iniciar una nueva aventura.

Sin embargo, la mejor recomendación para cuando esto pasa es darse un respiro, enfocarse en otros aspectos más personales de su vida, en su desarrollo personal o profesional: Descansar un poco de las relaciones de pareja.

Algunas mujeres se dan cuenta que se sentirán mucho mejor y superaran la separación mucho antes de lo que imaginaban. Además, se sentirán como nuevas, recuperarán su sentido de la libertad y su autoestima.


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