Cómo sobrevivir a un amor no correspondido

Por desgracia, el amor no correspondido es un tema que conoce mucha gente al dedillo. ¿Quién no ha pasado por esto alguna vez? Parece una de esas enfermedades que se atraviesan al menos una vez en la vida…

Pero, centrémonos. Aquí vamos a llamar “amor no correspondido” a esa atracción o interés que experimentas hacia alguien que, obviamente, no siente lo mismo por ti.

corazón roto¿Resultado?

Te sientes dolorosamente impotente, frustrado, desgraciado y con tu autoestima pisoteada por los suelos.

¿Se puede superar algo así?

Por supuesto.

No estamos hablando de una enfermedad terminal, por mucho que te duela el corazón.

Así es que el punto cero de esta travesía es tener presente: Esto también pasará.

Aunque no quieras. Aunque te resistas. Pasará.

Claro que hay maneras de hacer que el mal trago pase menos dolorosamente. Con ellas vamos:

1. Acepta la situación

Todos los problemas se solucionan comenzando por aquí: Aceptar lo que ocurre. Él/ella no te quiere del mismo modo que tú. O no te quiere en absoluto. Como sea. Asúmelo tal cual.

Ahora bien, eso no quiere decir que tú seas una persona horrible o poco valiosa. Lo único que quiere decir es que a esta persona le mueven otros intereses.

Quizás te rebeles con poco éxito ante esta realidad, intentando hacerle ver a él/ella que eres una persona estupenda, buena, amable, inteligente, cariñosa, etc. Y nada. Sigue sin corresponderte.

Pues, ¿sabes una cosa? Si hay alguien que está tan ciego que no sabe valorarlo, es su problema. Él/ella se lo pierde. Punto.

Ya… El amor no correspondido sigue amargando pese a lo anterior y no queda de otra que asumirlo. Hazlo.

Si hace falta, llora lo que tengas que llorar. Deja salir del pecho esa congestión. Desahógate. Este primer paso doloroso no te lo quita nadie.

2. Desidealiza a esta persona

Bájala del pedestal donde la has subido, si es el caso. ¿No habrás sido tú quien ha exagerado todas sus cualidades y ese amor frustrado?

Mira objetivamente a esta persona. Sé sincero contigo mismo. Quizás has pasado por alto sus defectos y la has endiosado. Has construido una imagen que no se corresponde con la realidad.

Para que haya amor, has de conocer bien al otro: virtudes y defectos incluidos. Si no es el caso, llámalo lujuria, ilusión, obsesión o manía… Lo que sientes NO es amor.

3. Que corra el aire

Si continúas pendiente de esta persona todo el tiempo, estás torturándote y haciendo el problema más difícil. (Ya te habrás dado cuenta.)

Deja de buscarla tan a menudo. Deja de hablar tanto de ella/él. Deja de pensar cada cinco minutos en ella/él.

Pero… ¿¡Cómo!?

4. Ocúpate

Invierte tiempo en ti mismo. ¡En la vida hay mucho por hacer! Éste podría ser incluso un buen momento para comenzar con algo nuevo que te apasione. Un nuevo hobby, quizás.

La clave es que mantengas tu cabeza y tus manos ocupadas en tanto puedas pasar al siguiente punto.

5. Sal con otras personas

Conoce gente nueva. Esa persona que atrapó tu corazón no es la única persona fascinante del planeta. Tenlo por seguro.

Esta vez puede surgir la oportunidad de encontrar el amor que mereces. Porque ahí fuera hay personas que sabrán valorar la persona que tú eres. No te conformes con menos.

Quizás un día puedas agradecer que vivieras un amor no correspondido, por lo que descubriste de ti mismo, por lo que aprendiste a valorar y porque esa experiencia te permitió encontrar (y que te encontrase) alguien que sí supo y quiso corresponderte.


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