Déjame soñar con tus besos y tu piel

Cada vez que pienso en ti es como si fuera el mejor momento de mi vida. Sé que antes era muy feliz, pero cuando llegaste a complementarme me mostraste algo que nunca había tenido.

Al derecho y al revés, me enseñaste que la vida tiene infinitos matices de colores. Y que todos ellos pueden formar parte de lo que tú y yo podríamos tener juntos.

rosa roja

Todavía recuerdo el día que te conocí.

Vestías de rosa y no sabía qué hacer. Tu belleza me mató y me hizo reencarnar de un momento a otro.

Sentí que las aves cantaban una melodía de amor y que el aire sólo pasaba para pedirme que te besara fuertemente… pero tenía miedo.

Sé que, conforme pasaban los minutos, estaba perdiendo la oportunidad de conocer a la mujer que mis ojos habían descubierto. La oportunidad de enamorarme por toda la eternidad. En ese momento todo dependía de mí.

Me acerque nervioso. Pregunte tú nombre y aunque en un principio me ignoraste, probablemente notabas que moría por ti.

Algunos de los presentes me hicieron burla de lo nervioso que estaba. ¿Y cómo no iba a estarlo? Esa magia que deslumbras, esos brillos que enamoran y esos labios que quería besar, me impedían estar seguro de mí mismo.

Al escuchar tú voz, sentí que mi corazón latía fuertemente. Me fui dando cuenta de que todo fue complementándose, acomodándose en una fantasía que tan sólo duró unos segundos.

Cuando me dijiste que debías partir, era “ahora o nunca”. O hablaba o te vería desaparecer de mi vida.

Te pedí tú número telefónico y, aunque no estabas muy segura, accediste a dármelo.

Ese día cambio mi vida. Poco después, me arriesgue a llamarte y a pedirte que saliéramos. No fue tan sencillo como lo creí. Te hiciste de rogar. Pero, después de mi insistencia, accediste a verme haciéndome la persona más feliz del mundo.

Al volverte a ver, mi imaginación me llevó a momentos donde te veía estando a mi lado y pudiendo besarte.

¿Recuerdas cuándo te robe un beso? Fue algo tan especial… Pensé que me querrías golpear pero no fue así. Con ese beso me enamoraste más y quiero pensar que yo te enamoré a ti.

Ahora sólo te pido que me dejes seguir soñando con tus besos y tú piel.

Cada vez que siento tus labios, cada vez que puedo tomarte de las manos, me siento la persona más segura, la persona más enamorada que pueda existir en todo el universo.

Déjame ser parte de tu felicidad y yo te dejo que sigas viviendo el resto de mi vida en mi corazón.


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