La necesidad de espacio personal

Un día comienzas a hablarle a tu pareja, que está absorta viendo la tele. Tienes que decirle algo importante y… ni caso.

rutina y parejaTe pones delante del televisor:

— ¡Te estoy hablando! ¿Quieres hacer el favor de escucharme?

Tu pareja gruñe, si no es que te manda a la porra.

Y mañana, probablemente, vuelva a repetirse el mismo panorama.

¿Dónde quedaron aquellos días?

Qué poco se parece lo anterior al principio de vuestra relación. Qué pronto terminaron esos días de devoción, cuando tu pareja se bebía tus palabras, mirándote como si sólo existieras tú en el mundo…

¿Es que ya no te quiere? Pues, mira… Lo más seguro es que, si sales de casa y dejas de darle el peñazo con que te escuche, lo celebre suspirando muy a gusto y siga viendo la tele.

¿Por qué ocurre eso? Porque tu pareja es humana. Aunque tú le fascines, ocurre como con la pizza (suponiendo que le encante). Nadie es feliz comiendo pizza las 24 horas del día.

Todas las personas, incluyendo a tu pareja, necesitan desconectar a ratos incluso de lo que más les gusta. Si no, terminan aborreciéndolo.

— ¿Pizza, otra vez? No, por diossss…

¿Cuál es la solución?

Darle un poco de espacio. Tu pareja prácticamente te está diciendo con su actitud que quiere pasar un poco de tiempo a su aire.

Obviamente, cada uno de nosotros tiene necesidades diferentes en esto del espacio. Unos necesitamos más y otros, menos.

Aun así, para cualquier persona es muy pesado escuchar siempre las mismas historias (o parecidas), hablar de los mismos problemas, tener conversaciones casi calcadas del día anterior… ¡Qué aburrimiento, madre!

¿Y si es esto lo que está pasando?

Una buena idea sería que cada uno tuviera la oportunidad de vivir experiencias por su cuenta (salir con amigos, ir al cine, hacer un cursillo de lo que sea…).

Además de disfrutar de su espacio personal, podría compartir conversaciones diferentes con su pareja. Lo que no quita, por supuesto, que también se planeen actividades para realizar a dúo.

Conclusiones

Si parece que tu pareja está harta de ti, no pienses de primeras que ya no te ama. Puede ser que tan sólo necesite un poco de espacio y variedad.  Esos ingredientes pueden revitalizar la relación, que hoy parece un poco mustia.

¿Qué pasa si no es así? ¿Y si él/ella no está aburrido, sino que quiere terminar con la relación?

Suponiendo que se trate de “lo peor”, insistiéndole en que te escuche y haciendo reproches no ganarás nada.

Calma tus nervios y elige un momento para tener una conversación clarificadora con él/ella. Así, los dos despejáis dudas. ¿Qué te parece?


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