Olvidar el dolor de la ruptura saturándote de actividades

Tras varios años de relación, la historia de amor termina. Tu pareja se marcha y tú has de seguir viviendo, aunque con ese dolor que cargas en el pecho no sabes cómo hacerlo.

Pasas llorando unos cuantos días, hasta que se te ocurre una buena idea: ¿Y si me ocupo haciendo cosas en lugar de pensar tanto en él/ella?

El plan perfecto para olvidar el dolor

corazón rotoTe apuntas al gimnasio y a clases de cocina. Pintas la casa al completo. ¿Por qué no redecorarla? Sí, eso también.

Lees montañas de libros. Meditas media hora cada día. Vas al campo los fines de semana a descongestionar los pulmones.

Y todavía queda un hueco por ahí para echarle un vistazo a las páginas de Internet donde se busca pareja. (Hay que ir tanteando el terreno para la próxima, tú sabes…)

¿No te parece un exceso?

En lugar de superar la ruptura, tu plan parece efectivo para provocarte un estrés de mil demonios.

Pues, sí. Aquí falla algo: Has olvidado que estás de duelo y que necesitas un poco de tiempo para recuperarte.

¿Acaso no es buena idea mantenerse ocupado?

Claro que lo es. No vas a pasarte cuatro años seguidos llorando en una habitación sin hacer nada, esperando despertar un día y sentirte mejor.

Es muy sano mantenerte activo. Con el ejercicio, por ejemplo, atenúas el estrés, neutralizas la ansiedad… Y con otras actividades de las mencionadas, lo mismo.

Lo que no es sano saturarte de actividades. El exceso es lo perjudicial. Cuando rellenas cada hueco de tu agenda con tareas que te evitan pensar en el dolor, estás anestesiándolo solamente.

El dolor sigue ahí. No se acaba cuando tú decides que se acabe. Se acaba cuando le das cauce para que salga… Y eso lleva su tiempo.

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Entonces, ¿qué haces con ese sentimiento?

El dolor de la pérdida está ahí. Siéntelo. No lo entierres, lo anestesies o lo niegues.

Date tu espacio para llorar, para pasear por las calles sin rumbo fijo, para escuchar canciones tristes mirando por la ventana… Pasa un tiempo contigo mismo permitiéndote sentirte triste, porque el final de un amor es un motivo de tristeza…

Expresa lo que sientes. Porque reprimir los sentimientos no es nada saludable. Y, por supuesto, combínalo con esas actividades que tú prefieras realizar, para poner la mente en otras cosas.

Procura equilibrar: Que tengas tu tiempo para pensar y sentir a tu aire, y tu tiempo para despejarte saliendo a divertirte, haciendo deporte, quedando con los amigos, yendo al cine, etc.

Ésa es la manera más sana de recuperarte. Antes de lo que crees, tu corazón habrá dejado salir esa terrible amargura que carga.


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