Qué haces si tu ex comienza a salir con alguien y te sientes fatal

El final de una relación es una etapa difícil. Recuperarse de la ruptura y reorganizar la vida lleva su tiempo (para unos más que para otros, claro).

Un día, tú sigues hecho polvo y te encuentras a tu “ex”, aparentemente muy feliz, del brazo de otra persona.

Y tú, que aún estás superando el bache, te sientes muy mal. Como que la visión de la escenita impacta de manera negativa en tu deseo de olvidar y seguir adelante…

¿Qué opciones tienes?

novio celoso

Por lo pronto, descartamos ésta: Salir con el primero (o primera) que encarte.

Quizás lo parezca, por lo extendida que está la creencia, pero no es una buena idea. Terminar una relación duele. Y una manera recurrente de huir de ese dolor es a través de otra relación.

Sin embargo, esa solución no es efectiva para curar las heridas que dejó la relación anterior, que permanecen abiertas e incluso pueden dañar la nueva.

Lo más recomendable es tomarse un tiempo para encontrar paz y sentirse bien antes de salir con alguien nuevo. Si tu “ex” no lo ha hecho así, peor para él/ella.

Conecta con el mundo

Primero, conecta contigo mismo, escuchándote y dándote tiempo y espacio para expresar el dolor e ir reponiéndote poco a poco.

Apóyate también en la familia y en los amigos. Para eso estamos: para escucharte, para darte un abrazo, para salir contigo a tomar café, etc.

Conecta con quienes te quieren. En estos momentos, su soporte emocional te ayudará a manejar la situación.

Acepta la situación, tal cual

Sí, tu “ex” está tan campante con alguien nuevo. Ya está. Asúmelo. De nada sirve que malgastes tu tiempo repasando los detalles de tu ruptura o buscándole explicaciones que alimenten el resentimiento.

Que te duela la situación actual es comprensible. Acepta también tu dolor, pero no hagas la herida más grande.

En cuanto te sea posible, comienza a pensar en qué cambios puedes introducir en tu vida para moverte hacia adelante.

Sal de viejos esquemas de vida

Una última recomendación: Aprovecha los momentos en los que estés más despejado para comenzar con nuevas actividades (practicar un nuevo hobby, salir con los amigos, apuntarte a yoga…).

No se trata de que huyas del dolor, sino de que poquito a poco vayas quitándote el dolor y la preocupación de encima, y de que inicies una transición positiva hacia tu nueva vida.

Imagínate… ¿Hasta cuándo vas a sufrir si sigues viviendo lo mismo que antes de que terminase tu relación? ¿Y si, además, ves a tu “ex” con otra persona? Demasiada tortura.

Necesitas oxigenarte un poco; pensar en otras cosas. Ya verás que este mal trago pasará al recuerdo antes de lo que piensas.


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