¿Tu vida amorosa es un drama o una comedia?

Independientemente de que tu vida amorosa haya discurrido por distintos derroteros que la mía, tenemos algo en común: Hemos vivido momentos felices y experiencias muy dolorosas.

triste panorama

No importa qué abunda más, si lo bueno o lo malo. El caso es que la mayoría conocemos el lado dulce y el más amargo del amor. Y, con todo esto en el corazón, podemos elegir cómo contamos la historia de nuestra vida amorosa:

  • ¿Le damos más peso a las buenas experiencias o a las malas?
  • ¿Ensalzamos más las decepciones o la alegría de vivir enamorados?
  • Si tuvieras que escribir el guión de una película que narrase tu vida amorosa, ¿sería un drama o una comedia?

Pues aquí va mi opinión, con la que quizás no estés de acuerdo: Que tu historia amorosa sea un drama o una comedia sólo depende de tu decisión.

Si quieres contarla como un drama, será un drama. Y, si decides añadirle humor, por frustrantes que hayan sido las experiencias vividas, será una comedia.

Siempre hay excepciones. Por ejemplo, si hablamos de sucesos traumáticos de malos tratos y vejaciones. Pero, para todo lo demás, puedes armar tu propia comedia; cosa que te ayudará a cicatricen antes algunas heridas que queden abiertas.

La comedia del amor

¿Cómo cambiar de perspectiva? ¿Cómo encontrarle el punto amable y divertido a unas experiencias que en su día nos hicieron llorar?

Deja que te ponga un ejemplo con mi vida amorosa, para que te hagas una idea. Calma, que no me extenderé.

En mi vida amorosa hubo rechazos (como en todas), engaños, celos, peleas, separaciones dolorosas, abandono y…

¿Quieres que siga? Basta eso para que veas que, en mayor o menor grado, todos pasamos por lo mismo.

Pero yo puedo elegir si quedarme nadando en el dolor del drama o si contarme la historia de otra manera, a modo de comedia. Por lo que, cambiando de estilo, el párrafo anterior podría quedarse en algo como:

El medio continente que me rechazó como amante seguramente lo hizo porque sufría una demencia prematura. A quienes me pusieron los cuernos o me abandonaron les entró el síndrome de la bragueta loca. Tremenda panda de desequilibrados…

Ya sé. En el ejemplo les estoy le echando la culpa a todos. Sin embargo, podría haber contado la misma historia de otro modo, porque imaginación no me falta. Y a ti, tampoco.

Tú puedes contarte la historia de tu vida amorosa como a ti te parezca. Porque la mayoría de las experiencias que atravesamos no son ni positivas ni negativas en sí mismas. Somos nosotros quienes les damos el significado que sea y elegimos cómo recordarlas y contarlas.

En el caso de las experiencias que consideras más desagradables, ¿has probado a contártelas de manera diferente?


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