Seamos sólo amigos… ¡MENTIRA!

Muchas personas no tienen las narices de decirle la verdad a su pareja a la hora de romper. Inventan algo que quede bien y rematan el discurso con el clásico: Seamos amigos.

¿Amigos? ¿Qué dices? Si eres muy capaz de encontrarte con tu ex por la calle y cruzarte de acera por tal de no decirle ni “Buenos días”.

amigos

Es más fácil quedar bien que decir la verdad. Más fácil y quizás más conveniente para evitar rumores, crispaciones y enemistades.

Pero acarrea también inconvenientes. ¿Qué me dices de tu ex? Ahí está, pobre infeliz. Acaba de comprarse el curso: Cómo recuperar a tu ex en 15 días, porque piensa que aún existe amor en la relación y que lo tuyo es un arrebato pasajero.

La ruptura, que ha sido tan dulce e hipócrita, le ha dejado albergando tontas esperanzas.

Qué pena de criatura… Ayer mismo te deshiciste de lo poco que te quedaba de él/ella y te quedaste descansando. No quieres volver a verle ni en foto.

Patético por tu ex y también por ti, que te falta valor y madurez para explicarle cuáles son las razones reales por las que lo vuestro terminó:

  • Me interesa otra persona.
  • Quiero encontrar a alguien que sea más compatible conmigo.
  • Me gustan las mujeres/los hombres que me tratan como basura y tú, de buena gente, me aburres.

La razón que sea, pero la real. Una relación, que tuvo sus buenos momentos, se merece un final sin mentiras.

Un final que ayude al otro a entender porqué se acabó la relación y le sirva para hacer análisis y seguir adelante con su vida.

Y, de paso, que ayude a crecer también a quien termina la historia. A ti, en este caso, a ser honesto y consecuente con lo que haces y con lo que sientes. Esto es… a ser adulto.

(Conste que me apunto el tip, porque apuesto a que te gano en cobardía.)


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