Te echa la culpa de… TODO

Tu pareja se dispersa y eres tú quien ha provocado su error. Llega tarde al trabajo y fue porque tú te olvidaste de conectar la alarma. Se le olvida una fecha y la culpa es tuya, que no se la has recordado. Etcétera.

Una y otra vez, ocurra lo que ocurra, él/ella se las arregla para sacudirse la responsabilidad y echarte a ti toda la culpa. Si pudiera, también te culparía por el viento que sopla y le arruina el peinado.

¿Crees que es cierto? ¿Crees que las culpas con las que cargas son todas tuyas?

culpa

¡Oh, no! De ninguna manera.

De hecho, el problema no es que tú seas un poco desastre (que, quizás, como todos metas la pata de vez en cuando). El problema lo tiene él/ella, que no sabe o no está dispuesto a hacerse cargo de su vida.

Rehúye la responsabilidad, evita la frustración que ocasionalmente todos experimentamos cuando algo nos sale mal, se niega a reconocer sus errores… Y hace lo que resulta más fácil y más estúpido: Echarle la culpa a otro. En este caso, a ti.

Tremenda perlita te has encontrado. ¡Caramba! Tú no te mereces estar con esta persona tan inmadura y tóxica.

Te mereces estar al lado de alguien diferente. Alguien que sea lo suficientemente adulto como para asumir la responsabilidad de lo que hace y que no busque culpables cuando las cosas salen como no le gustan.

Te mereces estar junto a alguien que te valore y que te trate con respeto. ¿Cómo que no?


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