El genio de la botella

Un muchacho está caminando en una playa española cuando, de repente, ve una botella que flota en el agua y se aproxima hasta la orilla.

genio

Se acerca. La limpia. Le quita el corcho y… ¡comienza a salir un genio!

Éste le dice al chico que, en agradecimiento por haberlo liberado, le concederá un deseo.

(Es más humilde que el otro genio que conocimos; el de los tres deseos.)

El muchacho empieza a pensar en voz alta:

Me encantaría ir a América. Lo que pasa es que le tengo miedo al avión y en barco me mareo mucho. ¡Ya está! Genio, quiero que construyas un puente desde aquí hasta América. Así puedo ir conduciendo.

El genio se queda con los ojos como platos:

Chaval, ¿cómo quieres que haga un puente para cruzar el Océano Atlántico? ¿Tú te imaginas la cantidad de estudios previos, material y esfuerzo que se precisa para hacer una obra tan tremenda? Vamos… Pídeme otra cosa, por favor.

El muchacho se muestra comprensivo:

Vale, genio. Me hago cargo. Te pido otro deseo, entonces. Verás… No consigo entender a mi novia y me encantaría hacerlo. Eso es lo que deseo: Quiero entender a las mujeres.

El genio se queda pensando y le responde:

Está bien. ¿Cuántos carriles quieres que tenga el puente?

Imagen de Universal Pops

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