El dolor de un amor no correspondido

Tú ya sabes de qué va la historia. No importa si piensas en una persona de la que únicamente sabes su nombre o si hablamos del amor de tu vida. El amor no correspondido duele, duele mucho.

amor no correspondido

El problema para la mayoría de las personas que sufren este amor es que llega a convertirse en una obsesión.

Piensan en su anhelado amor todo el tiempo. Imaginan conversaciones y todo tipo de escenas; analizan una y otra vez la situación en su mente. Y buscan, por remota que sea, la posibilidad de concretar ese amor.

¿Habrá alguna esperanza de estar juntos?

Cuando el dolor se estanca y te paraliza, una manera de salir de esta historia es dejar atrás la necesidad de estar junto a esa persona.

Difícil, sí. Pero, cuando consigues hacerlo, es más probable que llegue pronto el día en el que te des cuenta de que el dolor ya es un recuerdo.

Otra cosa que puedes hacer es distanciarte un poco (emocionalmente hablando) de esos sueños que tienes mientras estás despierto/a. Evita imaginar tantas veces… “¿Qué pasaría si…?

No se trata de que dejes de amar a esa persona, sino de fantasear tanto.

Hablando de eso, pregúntate si de veras amas a esa persona o si estás enamorado de la ilusión o del ideal que has construido en tu mente. ¿Es el caso?

Por último, la palabra que menos te apetece leer: Aceptación.

El amor es una relación entre dos personas que comparten y, además, es un acto de aceptación. Si tú amas a una persona realmente, has de aceptar que él/ella te ame de la misma manera, de otra… o que no te ame en absoluto.

Quizás tú amas a alguien y ya te has asegurado de que tú le interesas como amigo (no como otra cosa). En ese caso, no hay nada que puedas hacer. No depende de ti, sino de él/ella.

Acepta lo que esa persona puede y quiere ofrecerte. Y, si no te es posible porque sea muy doloroso, déjalo estar y sigue adelante.

Visto así, parece que el amor no correspondido es un desperdicio. Pero, no. El amor es amor. No deja de ser una experiencia con la que aprendes.

Ya amarás de nuevo. La próxima vez puede que sí ames a esa persona que pueda, quiera y sepa amarte a ti como tú mereces.

La historia entonces será tan diferente a ésta… ¿No te parece?

[Relacionado: Cómo sobrevivir a un amor no correspondido.]

Imagen de Michelle Hebert | Art & Fashion


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