No te conformes con menos

¿Estás buscando el amor? ¿Tienes claro cómo quieres que sea la persona que esté a tu lado? Si no es el caso, ahí tienes un buen punto de partida.

También es buena idea que te preguntes lo que tú estás dispuesto a aportar cuando os encontréis, pero quedémonos con el primer punto: Tus requisitos básicos.

fíjate bien

Hazte de algo para apuntar, si hace falta, y elabora una lista con esos mínimos que ha de cumplir la persona de quien te vas a enamorar.

Tener claro lo que quieres servirá para que no pierdas el tiempo en historias con personas con las que no te entiendes o que, directamente, son tóxicas para ti.

Y, además, te ahorrarás sinsabores, amarguras, roturas de corazón y demás experiencias que podrían haberse evitado si hubieras sido más exigente eligiendo a la persona en cuestión.

No se trata de que cumpla cada uno de tus requisitos al pie de la letra, como si fueran mandatos divinos. Pero sí es lo suyo que sea un candidato (o candidata) que se aproxime lo más posible a lo que quieres, ¿no crees?

Si ves que el interesado/a está muy lejos del perfil para el puesto (en tu corazón), deja que otra persona lo evalúe, por si le da un puesto en el suyo.

Quizás te lleve más tiempo de búsqueda o puede que tengas que reducir al mínimo la lista de requisitos.

Eso ya lo irás ajustando. Lo importante es la idea principal: No te vayas con cualquiera sólo por llenar tu soledad (u otro motivo). Busca o acepta en tu vida a una persona te guste… que te guste de veras.

Imagen de Jeffrey Beall


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