Cómo prepararte para una nueva relación después de una ruptura

Lo que reza el título está lejos de ser un asunto instantáneo, como chasquear los dedos y… ¡listo!

Sin embargo, si estás en esa situación, quizás quieras probar pacientemente alguna de las ideas que aquí se apuntan. A ver qué te parecen.

1. Aprende de tu relación pasada

La relación fracasó, pero no te quedes con esa sensación amarga, sino con la lección que se extrae de todo fracaso.

sola

¿Qué descubriste sobre ti mismo? ¿Qué falló? ¿Te gustaría que tu próxima pareja se parezca a la anterior?

De las relaciones se aprende muchísimo. Preguntas como ésas y otras (también constructivas) sirven para que te des cuenta de lo que sabes ahora y, cómo no, de lo que quieres a futuro.

Quizás te interese cambiar algo para la próxima. Quizás no. Tú decides.

2. Deja marchar el pasado

El pasado, pasado está. Sí, pero cuánto cuesta desprenderse de ciertos sentimientos que se quedan pegados como el chicle…

Aun en ese caso, transcurrido un tiempo las heridas se curan y puedes perdonar. En primer lugar, a ti mismo. Y, luego, a tu ex.

No tiene sentido (ni es saludable) que te pongas a remover el dolor, ni que cargues con el trauma. Si tu relación anterior falló, no quiere decir que la siguiente tenga que fallar exactamente por lo mismo.

Suelta el lastre del dolor… y sigue adelante. Te mereces algo bueno.

3. Quiérete, quiérete mucho

Todas las relaciones son temporales, pero la que tienes contigo mismo dura hasta el último de tus días. Por eso, qué menos que estar de tu parte y ser tu amigo.

Demuéstralo cuidándote bien: Ten tus metas, sal con amigos, practica tus hobbies, etc. Desde luego que te lo mereces.

Supongamos que fuiste la parte abandonada de la relación. Tu pareja te dejó y ello supuso que tu autoestima rodara por los suelos.

Piénsalo de otra manera. Tu pareja te dejó porque tenía otros intereses. Punto. Ahora te toca a ti perseguir los tuyos.

4. Date tiempo

Es bueno que no te apresures a buscar una nueva relación sin haber curado las cicatrices de la anterior. Ve despacio y relaciónate con tus amigos y con otras personas. No hay prisa.

Aunque, qué te voy a contar… Lo más seguro es que ya lo hayas comprobado (… y yo, también).

5. Disfruta de tu soltería

Estar solo tiene muchas cosas positivas. Además, es una situación provisional (si tú lo quieres). Por tanto, observa y aprecia todas esas cosas que puedes hacer para disfrutar sin necesidad de tener una pareja.

Puedes entrar y salir a tu aire; trabajar en tus proyectos; compartir el tiempo con amigos; cultivar un hobby insólito… Definitivamente, puedes ser feliz, muy feliz en tanto aparece esa persona con la que te apetece compartir lo tuyo.

6. Admite que amar es un riesgo

Eso sí, por bien que estés a tu aire, no utilices tu soltería como un muro que te aísle definitivamente del amor.

Que sufrieras mucho en tu anterior relación, no quiere decir que todas las relaciones sean lo mismo de horrorosas y frustrantes.

Así es que, si en tu apacible soltería encuentras a esa persona con la que vale la pena vivir una historia de amor, si de verdad así lo sientes… ¡atrévete a vivirla!

7. Comienza tu nueva relación

Comienza dejando atrás TODO lo que no te sirve. Adiós a la desconfianza. Adiós a las comparaciones. Esta persona es otra, que no merece ser comparada con tu ex ni con lo que hizo él/ella.

Ya dejaste ir el dolor del pasado, ¿no? Pues, ahora dale a esta relación la oportunidad que se merece.

Hazlo por ti. Hazlo por él/ella. ¡Y a vivir!

Imagen de J-P.M


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