¡Cuidado! Puede romperte el corazón

Cuando una relación apenas comienza, hay ciertos signos a los que conviene prestarles atención. Están ahí, como banderines rojos alertando del peligro.

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Él/ella puede romperte el corazón. Es un riesgo. Tú sabrás si sigues adelante invirtiendo en la relación. Eso sí, hazlo tomando tus precauciones.

¿De qué signos estamos hablando? Citemos cuatro de ellos. Cuanto antes te des cuenta de los mismos, mejor:

Él/ella ya tenía una relación cuando empezó contigo

Esas cosas pasan. A veces estás en una relación que no va bien, conoces a otra persona, te enamoras y pones punto final a una relación para empezar con otra.

A lo que tienes que prestar más atención es a si él/ella siguió con su pareja (engañándola) mientras comenzaba su historia contigo. ¿Crees que no te haría a ti lo mismo? ¿Estás seguro/a?

Mantiene un estrecho contacto con sus ex-parejas

Parece inocuo que una persona tenga una buenísima relación con sus amores pasados. En muchos casos, es así. En otros, no.

¿Qué pasa si continuamente habla por teléfono o sale con sus ex-parejas? ¿Y si un día termina en la cama con ese amor antiguo y te dice que tiene el corazón hecho un lío? O, peor… ¿qué tal si no te lo dice?

No es que vaya a pasar. Lo comparto contigo porque a mí me ha pasado. Además de lo frustrante que es que te comparen una y otra vez con antiguos amores, está ese exceso de cercanía y complicidad con la que él/ella los trata.

Ándate con ojo.

Es un/a adicto

Cuando empiezas una relación con una persona que tiene estos problemas, la cosa se pone más seria. Ten en cuenta que en su vida tú ocupas el segundo lugar.

El primero es para el alcohol, la droga, el trabajo… o la adicción que sea. Actualmente, él/ella no está en disposición de invertirle a la relación la dedicación que necesita. Ya que se rehabilite, es otra historia.

Miente y es un mar de misterios

No te dice la verdad, sino lo que quieres escuchar. Más de una vez lo/la has cazado en contradicciones y mentiras. Mentiras grandes y pequeñas. Mentiras que te dice a ti y a otros mientras tú estás presente.

¡Ojo! No hacer caso de esta banderota roja es una temeridad.

 

Circunstancias como ésas parecen menos graves de lo que son vistas por los ojos de un/a enamorado/a.

Quizás reconsideres la idea de invertir tu tiempo, tu energía, tu cariño y tu dinero en una relación que, probablemente, va a estrellarse. O bien decidas seguir adelante. En cualquier caso, ten esas circunstancias en cuenta.


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