Cómo sabes si una relación a distancia NO es para ti

Las relaciones a distancia son difíciles. Si ya lo son cuando tienes la oportunidad de tener contacto directo con tu pareja para resolver las vicisitudes del día a día y para mantener en buen estado la relación, imagínate cómo pueden complicarse cuando cada uno está viviendo en un lugar diferente

No todas las personas creen que se puede mantener viva la relación de pareja en la distancia y no todas están preparadas o mentalizadas para hacerlo. ¿Es tu caso?

He aquí unas cuestiones para ayudarte a reflexionar, si estás en esta situación.

impaciente

¿Piensas que las relaciones a distancia no funcionan?

Si estás convencido/a de que una relación de pareja no puede darse sin que haya proximidad física, lo más probable es que tus expectativas se cumplan.

Porque, para que sí funcione, es un requisito imprescindible que los dos miembros de la pareja tengan confianza en su relación. Los dos han de pensar que su amor sobrevivirá durante el tiempo en el que permanecerán separados.

Si en lo más profundo de ti no estás seguro/a, reconsidera la idea de seguir adelante con la relación.

¿La comunicación verbal no es tu fuerte?

Esto también es importante. Una pareja común, que se encuentra a menudo o que vive bajo el mismo techo, puede expresarse sus sentimientos de maneras muy variadas: Se dedican caricias espontáneas; se acurrucan abrazados para ver una película… esas cosas.

Una pareja que vive su relación a distancia está más limitada en este aspecto y depende mucho de la comunicación verbal que exista entre ellos.

Imagínate: Llamadas o mensajes de texto, e-mails, videoconferencias, etc. Casi todo depende de lo que se puede decir con palabras.

¿A ti se te da bien esto? ¿Serías constante? Piénsalo.

¿Crees que te sería infiel?

Mientras estéis separados, cada uno de vosotros va a relacionarse a diario con personas diferentes. ¿Crees que él/ella puede tener la tentación de tener una aventura con alguien de su entorno? Sería fácil, porque tú no te vas a enterar.

La confianza absoluta (de los dos) en que la pareja será fiel y honesta es otro punto básico. (A menos que hayáis acordado que cada uno puede tener los amantes que le dé la gana.)

Si crees que él/ella te va a poner los cuernos más pronto que tarde y esta idea no te hace gracia, vuélvelo a pensar.

¿Trabajas o estudias?

Algo tienes que hacer. Porque, si tienes muy vacía la agenda y encima tu amor está a miles de kilómetros de distancia, vas a sentirte mortalmente solo/sola. Es probable.

Es más, si él/ella sí tiene una vida social activa y tú no puedes contactarle cuando lo necesitas, porque está bastante más ocupado/a que tú, peor te sentirás.

Que tu amor a distancia sea lo que tiene más peso dentro de tu actividad diaria no es nada bueno. Ahí tienes otro punto de reflexión y vamos con el último.

¿No tienes dinero?

Entonces es muy difícil que puedas hacer viajes de tanto en tanto para encontrarte con tu pareja. Otro inconveniente: Las relaciones a distancia también son caras.

Este punto no es el más importante, quizás. Pero, si vas a tener una relación con alguien a quien rara vez verás en persona (porque no puedes ir a visitarle), yo que tú también lo pensaba.

Conclusión: Tienes mucho en qué pensar antes de embarcarte en esta relación. Ahí tienes sólo cinco cuestiones, que seguro que se multiplican en tu cabeza.

Desafortunadamente, el amor por sí solo no basta para que una relación funcione cuando hay tantos kilómetros de por medio.

Espero que decidas lo mejor para ti. Y, si vas a luchar por mantener el amor vivo en la distancia, que ni a ti ni a él/ella os falten ganas de trabajar por la relación. Ojalá que un día no lejano estéis juntos.

Imagen de  isan


Si te gusta la entrada, comparte, por favor...