¿Es la primera vez que te enamoras?

Pensabas que eso de enamorarse no iba contigo y mírate: ¡Te tocó! Y ahora, ¿qué?

Disfrutabas de tu apacible existencia, compartiendo tus días con familia y amigos, hasta que surgió eso con lo que no contabas: ¡Ohhhh…! El amor…

¿Estás asustado/a? ¿Piensas que estás a punto de adentrarte en un insondable valle de sufrimiento?

Calma, calma… Y, si me permites que te felicite, ¡enhorabuena! Porque, pase lo que pase, estar enamorado es una de esas experiencias que te hacen sentir plenamente vivo.

Descubrirás que, de un día a otro, se trastocan tus prioridades. Se vuelven importantes cosas que no lo eran; toman más valor otras cuestiones. Cambia tu manera de ver el mundo.

encontrar amor

La alegría que experimentas al estar cerca de la persona que amas es indescriptible. Tan inmensa, que no puede sustituirse por ninguna otra. No hay posesiones materiales que puedan procurarte una dicha tan grande.

Te sientes más vivo que nunca; como si hubieras despertado de un letargo.

Desafortunadamente, como con todo eso que tiene que ver con otras personas, tú sólo tienes poder sobre ti y tus sentimientos. No puedes controlar lo que piensa o lo que siente la persona de tus amores.

Que él/ella corresponda a tu amor es algo que ocurrirá… o no.

Por tu parte, puedes mostrar cuánto tienes para ofrecer, para compartir. También, desarrollar cualidades, intentar limar tus defectillos, ya sabes.

Aunque, en realidad, si la otra persona se ha enamorado de ti, si él/ella es la persona correcta, te va a querer tal cual eres. Le gustarás tú: con tus virtudes y defectos.

(Otra cosa es que diga que está enamorado/a y te esté insistiendo para que cambies tal o cual cosa. Ahí, lo siento, pero él/ella no te quiere como tú mereces.)

La reciprocidad es la guinda del pastel. Uno vela por el bienestar y la felicidad del otro (y viceversa). Comienza una historia que cambiará la vida de ambos. Y será una buena historia.

Hay personas que te asustarán contándote sus horribles vivencias amorosas. Te dirán que un hombre o una mujer cambió sus vidas a peor; que ojalá jamás se lo hubieran encontrado en el camino.

Esas cosas pasan. Pero, para encontrar a la persona con la que vale la pena compartir la vida, hay que arriesgar y atreverse a vivir el amor. No huyas. Sólo toma tus precauciones.

¿Te has enamorado? ¡Vívelo! Si ésa es la persona adecuada, aprovecha la oportunidad que surge para construir algo a su lado y para crecer como persona.


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