Una chica que, de buena, es tonta

Abre los ojos, amiga. Te estás pasando de buena. El tipo ése te está mangoneando y tú no te das ni cuenta. ¿Cómo que no?

chica buena

Siempre te toca pagar a ti

Bueno está que pagues cuando te toque o, si el muchacho estuviera en bancarrota, que lo hicieras más a menudo.

Pero no es el caso. El vago de tu vida no deja de darte sablazos, uno tras otro. Te hace abrir la cartera constantemente y, muchas veces, para pagar por cosas innecesarias o que puede comprarse él mismo.

Sus amigos están antes que tú

Sí, es necesario que él salga con sus amigos; lo mismo que tú lo hagas con tus amigas. Eso es sanísimo y muy recomendable. Lo que no es tan ideal es que seas constantemente relegada a un segundo plano.

Queda contigo y después cancela porque se le ha presentado un plan mejor con sus amigos. Así un día… y así, otro.

No, no son situaciones aisladas. Ocasionalmente, se entendería esa actitud. El punto aquí es que le basta el más mínimo pretexto para hacerte a un lado y salir corriendo con los amigotes.

Las decisiones las toma él

Está bien que sea un chico con iniciativa. Después de todo, a muchas personas no les importa que sea la otra quien lleve el timón en un momento dado.

Tampoco es el caso. En tu relación es él quien decide dónde ir, cuándo, cómo, porqué… y todo lo demás. No te deja margen, chiquilla. Nació para sargento.

Y tú… Tú estás siendo demasiado complaciente. Si es el caso, intenta que se hagan las cosas de vez en cuando a tu manera. Hazte ese favor, por tu bien y por el de la relación.

No puedes negarte

Él te pide que salgas esa tarde y tú sales. Te pide que le hagas un recado y allá que vas. A todo le dices que sí, incluso cuando no te apetece o cuando te viene fatal cumplir con lo que te pide.

Ser amable es una cosa y esto… es otra. El chaval se te está subiendo a la parra y cada vez te hace más peticiones. ¿Quién se piensa que eres? ¿Una criada?

Si te sientes más una secretaria, asistente o madre sustituta que su pareja, mal vamos.

¿Solución? Comienza por abrir los ojos y reclamar el papel que te corresponde en la vida de tu pareja.

Si él está muy acostumbrado a que tú seas tan complaciente, quizás no lleve muy bien que cambies de actitud. Pero es algo que has de hacer por ti. No tengas miedo. Sé consciente de que vales mucho.

Imagen de Mara ~earth light~


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