¿Cómo le dices a tu amiga que su novio la engaña?

Has descubierto que el novio de tu amiga la está engañando. ¿Qué haces?

Esa situación es complicada de manejar. Estás entre la espada y la pared. Cualquier decisión que tomes tiene sus riesgos.

Si hablas con tu amiga y le dices que él la engaña, te arriesgas a perder su amistad. Puede que ella no te crea o que piense que le dices eso por tal de hacerle daño.

Incluso si te cree, puede ser que se resienta un poco contigo por haberle “destruido” la ilusión de perfecto romance que ella tenía.

conversación

Entonces, ¿qué? ¿Te callas? Eso puede ser incluso peor. Imagínate que salen a la luz las aventuras de su novio díscolo y ella descubre, además, que tú sabías de sus andanzas. Como mínimo, se sentirá traicionada.

Y, si tarda en descubrirlo, tampoco es plato de buen gusto para ti (que eres su amiga) quedarte quieta mientras el novio le está jugando socio.

Vale. Ya sabemos que es difícil tomar una decisión. Ahora, exploremos un poco para ver qué puedes hacer en tu caso.

¿Conoces a tu amiga?

Cuando la gente se enfrenta a este dilema, suele preguntarse: ¿A mí me gustaría que mi amiga me dijera si mi novio me está engañando?

Quizás decidas hablar con tu amiga después de responder “Sí” a la pregunta anterior. Pero, ya que conoces a tu amiga, la mejor pregunta no es ésa, sino: ¿Qué le gustaría a mi amiga?

Tú lo sabes. Por ejemplo, si para ella es muy importante la fidelidad y cree que está en una relación monógama, quizás sea mejor bajarla de la nube y decirle lo que el novio hace a sus espaldas.

Por el contrario, si ves que ella es de las que prefieren mirar para otro lado, déjala que mire. No quiere saberlo.

Despeja dudas

Antes de hablar, tienes que tener la seguridad de que el novio la está engañando. Has de basarte en evidencias sólidas. Por ejemplo, que hayas visto al novio de tu amiga besarse con la vecina y no te quepa la menor duda de que era él.

Ten cuidado de no violar la privacidad de los afectados si haces tus pesquisas, claro. Y, muy importante, cíñete a los hechos. No tengas en cuenta cotilleos ni hagas tu película personal.

Si alguien tiene que llegar a conclusiones, ésa es tu amiga. Por ejemplo: “Tu novio te dijo que ayer se quedaría en casa estudiando, pero yo lo vi en el bar a las once y salió de allí con una chica que no conozco.”

Así no te pillas los dedos. No le dices directamente que él la está engañando. Porque puede que la ida al bar y la salida con esa chica tengan una explicación distinta a la infidelidad. Podría ser.

Dile a tu amiga lo que sabes (con seguridad) y deja que ella aclare el resto con su novio.

¿Y si le preguntas a él?

Si también eres amiga del novio, puedes hablar el tema con él. En caso de que estés segura de su infidelidad, coméntale que tu amiga tiene derecho a saberlo. Dale un plazo para que hable con ella y se lo diga. Es una sugerencia.

Eso sí, nunca hagas esto si el tipo tiene mal carácter o, menos todavía, si te consta que es violento. Descarta esta opción ante la menor duda.

¿Cómo se lo dices a ella?

En privado, por supuesto. Y, como hemos dicho, limítate a decirle lo que sabes. Hazlo con calma, sin drama y sin poner carita de que estás gozando con los deslices de su novio.

Puedes mostrar delicadeza y compasión por el golpe que acaba de recibir tu amiga cerrando tu mensaje con palabras como: “Siento ser yo quien te hable de esto. Si estuviera en tu lugar, me gustaría que me lo contaran. Perdona si he cometido un error al hablarte de ello.”

Afrontando las consecuencias

Has lanzado la bomba. Ahora tienes que afrontar las consecuencias. Quizás el precio que pagues por la honestidad con tu amiga sea demasiado alto. Puede que pierdas la amistad con ella.

Ya, ya… Tú no tienes la culpa. Tan sólo le avisaste de lo que estaba ocurriendo. Pero, qué vamos a hacer, las emociones son así de ilógicas. Tu amiga quizás se sienta muy herida en el momento de enterarse de la verdad. Le puede llevar algún tiempo volver a sentirse cómoda a tu lado.

También es posible que, cuando el asunto se enfríe, ella entienda que has sido una amiga leal. Y que le has ahorrado muchos disgustos; quizás, años al lado de una persona que no la merece.

Otra sugerencia: Si ella se pone a llorar y a despotricar en contra de su novio en cuanto le cuentes lo de su infidelidad, no te pongas a insultarlo tú también.

A tu amiga le van a doler esas palabras puestas en tus labios. (Se enredó con una calamidad de hombre. Qué mal criterio tuvo…) Por otra parte, existe la posibilidad de que se reconcilien. Y, si eso pasa, puede que se dañe tu amistad con ella.

 

Espero que todo esto te ayude a reflexionar. O a mí, si me pasa algún día. (Ojalá que no.)

Como ves, no hay una solución simple y directa. Lo mejor que puedes hacer es abordar el tema respetuosamente y con mucho tacto.

Después de todo, si la cosa sale mal y tu amiga no quiere volver a verte el pelo, a ti se te quedará la conciencia tranquila. Lo hiciste lo mejor que pudiste y pensando en el bien de ella.

Imagen de Chiot’s Run


Si te gusta la entrada, comparte, por favor...