¿Cómo vencer el miedo al rechazo?

Te gusta un chico/chica y prefieres dejar pasar la ocasión de acercarte y entablar una conversación con él/ella. El miedo a que te rechace te paraliza. Y tu oportunidad se aleja, una vez más.

¿De dónde viene ese miedo? ¿Por qué tiene el poder de impedirte hacer lo que quieres?

Probablemente, ese miedo tiene su origen en experiencias negativas del pasado de las que se derivaron emociones que para ti fueron incómodas, dolorosas, desagradables.

Ahora, que te debates entre aproximarte al chico/a o no hacerlo, lo que gana es el miedo a volver a sentir esas mismas emociones: El miedo a no ser aceptado.

rechazo

Este miedo está relacionado con tu baja autoestima.

Si tú no estás contento de ser como eres, serás dependiente de que otros te den su aprobación. Constantemente, te hallarás intentando encajar en lo que crees que otros quieren ver de ti, intentando satisfacer sus expectativas.

¿Por qué tu autoestima es baja?

Busca, busca en el pasado: La falta de atención cuando eras niño; la falta de buenos modelos; abusos contra ti; características personales que te hicieron sentir muy diferente al resto; la falta de logros personales (cuando te comparas con otros); una relación amorosa que te dejó derruido; la mezcla de varios factores…

Experiencias como ésas son las que hacen que ahora tengas tanto miedo a lo que otros puedan pensar de ti.

Y, probablemente, no se dejen ver únicamente cuando quieres aproximarte al chico/a que te gusta, sino también en otras situaciones.

¿La buena noticia? El miedo se supera.

Observa en qué casos temes al rechazo: ¿Te callas tu opinión por lo que puedan pensar otros si la saben?; ¿dices que sí cuando deseas negarte a una petición?; ¿dejas que otros sean siempre quienes decidan a dónde ir cuando estás en grupo?

Son sólo ejemplos, para que te hagas una idea.

Haz un recorrido por ese tipo de situaciones en las que te gustaría actuar de otra manera y atrévete a hacer algo al respecto. Da pequeños pasos.

Atrévete a expresar tu opinión, a hacer propuestas, a negarte a peticiones que no deseas atender, etc. Cultiva la confianza en ti poco a poco, día a día.

A veces, el miedo al rechazo hace que nos rodeemos de gente que nos trata como a un felpudo… o no con la consideración que uno merece. Acércate más a esas personas que te respetan y te quieren como eres.

Convéncete de que mereces respeto (el mismo que cualquier otra persona). Acéptate. Quiérete. Conforme vayas progresando en esto, el miedo al rechazo irá desvaneciéndose.

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