Prepárate para el reto de la soltería

A lo largo de nuestra vida, todos vivimos períodos en los que estamos sin pareja y cada cual los afronta a su manera.

Ciertamente, vivir a tu aire tiene ventajas e inconvenientes. Qué digo… Más que inconvenientes, auténticos retos, por lo complicados que son de superar en determinados momentos.

Si acabas de entrar en una etapa de soltería, especialmente, es bueno que te prepares para afrontarlos. Sin ir más lejos, éstos que vamos a comentar.

caminando

1. El peso de la soledad

Como todo el mundo, tienes la necesidad de amar y de sentirte querido. Y, quizás, durante la soltería pases sed de cariño, de caricias y de todo lo demás.

Aquí es donde muchos se desesperan y se embarcan en la primera relación que se les presenta o vuelven con su “ex”, en lugar de tomarse un tiempo para elegir a la persona adecuada.

Es importante que recuerdes que estar temporalmente sin pareja no quiere decir que vayas a dejar de recibir cariño. Ahí están tus amigos y tu familia.

Estrecha lazos con las personas que más aprecias. Déjalas que te hagan sentir que les importas. Hay personas que te quieren y que están ahí en los momentos difíciles. Si necesitas apoyarte en ellas, hazlo. ¿Acaso tú no estarías al lado del amigo/a que se siente solo/a?

2. La presión social

Ya pasaron esos tiempos en los que te miraban mal cuando te quedabas soltero/a, pero todavía hay gente criticona y chismosa, dentro y fuera de la familia.

Te preguntan cuándo te vas a casar;  cuándo vas a “sentar cabeza”; cuándo vas a tener hijos y casita con jardín, etc.

Algunos de ellos, quieren hacerte sentir mal con sus expresiones: Solterona. Te vas a quedar para vestir santos. ETC.

En esos momentos, ten presente que sólo tú eres quien manda en tu vida. Recuerda que estás viviendo una etapa que, pese a estos engorros, tiene muchas cosas buenas.

Una de ellas es que puedes conocerte y trabajar en las cualidades personales que gustes. Cosa que te servirá bastante para tu próxima relación.

3. Las ocasiones en las que estás de “aguantavelas”

Estas situaciones son muy incómodas. Eres el único (o la única) que está solo/a en un lugar plagado de parejas. ¿Qué tal?

No sé si es peor cuando vas a salir con un amigo y el susodicho se lleva a su pareja. Ahí estás, de aguantavelas, mientras ellos se dedican miradas y besitos.

La solución, más que evitar los eventos donde concurran las parejas (cosa difícil), es no fijarte tanto en tu soledad coyuntural, sino en esas mismas parejas.

¿Cómo interactúan? ¿Qué aspectos te gustan? ¿Qué te da nauseas? Mirándolo de este modo, esas incómodas situaciones pueden convertirse en una experiencia de aprendizaje. Porque puedes usar esas “revelaciones” para aclarar cómo quieres relacionarte con tu próxima pareja.

Concluyendo, no nos engañemos. La soltería tiene sus inconvenientes, molestias y retos poco apetecibles.

Pero también es una etapa para profundizar en uno mismo de una manera que quizás no se consiga cuando uno está emparejado. Y ese conocimiento vale oro para emplearlo en la próxima relación. ¿No te parece?


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