Aún no has superado que te dejara, pero estás en ello

Superar una ruptura lleva su tiempo. Y, si has pasado por una, ya sabes que no es un proceso que marche únicamente hacia delante. Hay días en los que avanzas dos pasos … y retrocedes uno.

Como éste, por ejemplo. Te sientes bien durante las primeras horas de la mañana. Estás motivado y con energía para dedicarte a lo tuyo. Sonríes y piensas: “Ya pasó todo. Ya no me duele el corazón.”

Ese mismo día, horas más tarde, ocurre algo inesperado. Ves por la calle a una persona que se parece horrores a tu EX. O escuchas el nombre de una persona que se llama igual que él/ella. U ocurre cualquier otra cosa, aparentemente intrascendente, que escarba en la herida que aún se está cerrando.

Vuelves a sentir el dolor que te ha acompañado últimamente. Pero no eres tú solo a quien le pasa esto. No eres tú el único que da dos pasos adelante y uno hacia atrás.

romper

El día en el que estés frente a él/ella, inicies una conversación, te enteres de que está saliendo con otra persona y no sientas nada; ese día habrás superado totalmente la ruptura.

Hasta ahí, el camino puede ser muy largo. Mientras tanto, habrás de observar señales que indican que aún queda un trecho que recorrer. Señales como éstas:

1. Las tremendas ganas de verlo/la o de escucharlo/la.

A ratos sientes el impulso prácticamente incontrolable de buscarlo; las ganas de compartir con él/ella tus quehaceres, tus problemas, tus sentimientos… Lo mismo que cuando estabas a su lado.

Es natural, teniendo en cuenta que tu EX fue tu confidente. Pero ya no lo es y dejar de pensarlo así lleva su tiempo.

2. La necesidad de saber qué hace.

Sientes curiosidad sobre su vida. Dónde anda, qué hace, con quién está… Y, cuando echas un vistazo a sus redes sociales para enterarte de sus cosas, encuentras información que te hace daño.

Ahí tienes otra señal de que aún no lo has superado.

3. Los PORQUÉS que aún siguen en tu cabeza.

Si la relación terminó sin que tú tuvieras claros los motivos, superar la ruptura se complica.

Cuando entiendes las razones por las que terminó una relación, aprendes de la experiencia y, aunque sea difícil, sigues adelante. No entender las razones te lleva a una cadena de porqués que necesitas responder y a la culpa que vuelcas en ti cada vez que piensas en ellos.

4. Más especulaciones.

¿Qué hubiera pasado si hubieras actuado de otra manera? ¿Te hubiera dejado igual? ¿Hubieras podido evitar que se marchara?

La culpa sigue rondando tu mente. ¿Dónde te equivocaste? Quizás debiste darle más espacio. Tener más detalles con él/ella. Demostrarle tu amor más a menudo. Etc.

Si piensas estas cosas con frecuencia, aún te quedan pasos hacia delante que dar.

5. La esperanza de que todo pudiera ser como antes.

Quizás aún alimentas la esperanza de que, con el tiempo, tu EX volverá y todo será como antes.

La ruptura se supera cuando, al fin, aceptas que esto no va a ocurrir, prescindes de la vana ilusión de que él/ella vuelva y luchas por construir una nueva vida.

Si aún te duele, todavía te queda camino. Algún día, estarás frente a él/ella y no sentirás dolor.

No te apresures. No busques este encuentro sin que tu corazón se cure. Tómate tu tiempo; el que haga falta. Esto es así. Sólo ten presente que ese día llegará.


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