Ideas para aproximarte a ese chico que te gusta

Cada día te ha ido gustando más este chico con el que has coincidido unas cuantas veces en el grupo de amigos. Lo ves prácticamente a diario y quieres aproximarte a él.

La pregunta que te ronda la cabeza es cómo hacerlo sin apabullarlo o parecer una descarada. (Porque hay quien confunde la actitud de una chica que toma la iniciativa con otras cosas con mala prensa.)

Aquí tienes algunas sugerencias para que las sumes a las que estás considerando.

corazones en vidrio

1. Prepárate para lo que no quieres escuchar. El resultado de esta aproximación puede ser la negativa del chico. Tenlo presente desde el principio. Considera esa posibilidad.

Quizás no sea nada receptivo a tus intentos o te diga que no le interesa lo que le propongas. Pero, ¿y si te dice que SÍ? Quien no arriesga, no gana.

2. Tantea el terreno. Deja que sea él vaya captando que tienes cierto interés. Por ejemplo, salúdale con tu mejor sonrisa o, cuando la situación se preste, dile que te diviertes mucho a su lado… Sutilezas del estilo.

Dale más pistas, indirectas. A ver qué tan receptivo es a ellas. Si ves que se cierra en banda y no hay muestras de interés recíproco, quizás sea buena idea parar la aproximación en este punto.

3. Queda con él en grupo. Puedes sugerirle que te acompañe a una actividad compartida con otros amigos (una excursión, una fiesta, una reunión…).

Así, él ve que te interesa y, si la cosa es mutua, es previsible que trate de pasar más tiempo contigo. Si no, ahí están los amigos para salvar la situación. Compartes la actividad con ellos y la cosa no es tan tensa.

4. Sugiérele una actividad a dúo. Si los dos compartís una actividad (estudiar, correr, ir al gimnasio, etc.), puedes preguntarle: ¿Te apetece salir a correr el domingo por la mañana?

Esto es más arriesgado que lo anterior. Pero, si acepta, ya sabes que vas a pasar un largo rato a su lado.

5. Coincide con él “accidentalmente”. No, no se trata de que lo persigas y lo acoses. La idea es hacerlo alguna vez, si la situación se presta.

Ve allí, a sus lugares preferidos (una cafetería, un parque…). Saluda. Haz alguna broma. Y ya tienes otro punto de contacto.

De lo que se trata todo lo anterior es de que hables más con él; de que lo conozcas y te conozca un poquito; de que tantees si hay interés por su parte. Y, si es así, de ponerte más fácil el momento de invitarlo a salir (a donde sea). ¿Por qué no?

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