¿Por qué es mala idea curiosear en el teléfono de tu pareja?

Tu pareja sale de la habitación dejándose el teléfono móvil sobre la mesa. El aparato te tienta para que le eches un vistazo a la actividad social de tu chico/a. Tú lo miras y piensas en la posibilidad.

Tienes la información al alcance de una mano. Es tan fácil acceder a ella… Y, total, ¿qué podría pasar porque curiosees un poquito?

La cosa no es tan intrascendente. Considera las siguientes razones, empezando por la primera (que es de cajón):

1. No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

¿Cómo te sentirías si una persona, a quien supuestamente le importas, invade tu privacidad o te espía sin tu consentimiento? Es una clara falta de respeto, ¿no?

teléfono móvil

2. Espiar no es la solución.

Si te sientes inseguro o con dudas respecto al comportamiento de tu pareja, espiar no es la solución, sino la comunicación honesta con él/ella.

Fisgar en sus cosas puede lograr lo contrario: hacer el problema más gordo, incluso cuando crees que tu pareja está jugando sucio contigo.

3. Tu imaginación juega en contra.

Al estar buscando indicios de que tu pareja se está “portando mal”, quizás malinterpretes mensajes o imágenes que encuentres en su teléfono o les des una importancia que no tienen. Es fácil hacer una montaña de un grano de arena.

¿No será que el problema no es la situación, sino tu inseguridad?

4. Es estresante para ti.

La más leve actividad que interpretes como sospechosa alimentará tu miedo. La siguiente, aún más. Y seguirá creciendo, porque seguirás buscando pruebas que justifiquen ese miedo.

Poniéndonos en lo peor, si tus sospechas fueran ciertas, ¿qué relación es ésa en la que has de estar siguiéndole constantemente los pasos a tu pareja para que no te la pegue a primeras de cambio?

5. Es difícil parar.

La primera vez que irrumpes en la privacidad de tu pareja llama a una segunda. Fue muy fácil agarrar su teléfono y leer sus mensajes, ¿por qué no hacerlo otra vez?

6. La confianza se rompe.

Lleva tiempo construir confianza en una relación para destruirla con una acción de éstas. ¿Qué pasaría si, por casualidad, él/ella se da cuenta de que has estado fisgando en sus cosas?

 

Ahí tienes unas cuantas razones por las que no vale la pena meter las narices en los asuntos privados de tu pareja. Si tienes dudas, habla con él/ella. Y, si hay indicios serios de que está siendo desleal, puedes plantearte si merece la pena continuar a su lado.

Fisgar en su teléfono es irrespetuoso y no arregla nada. ¿O sí? ¿Qué crees que conseguirías con ello?


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