Cuando la cabeza te dice una cosa y el corazón, otra

¿Cómo le dices a tu cabeza que deje de amar, cuando tu corazón se empeña en seguir amando?

Tu cabeza puede tenerlo claro. Sabe qué es mejor para ti. Tu corazón se limita a sentir. Y tú estás dividido, entre el raciocinio y los sentimientos.

Esa guerra la gana el corazón muy a menudo, a pesar de que la cabeza tenga buenos argumentos para dejar ir a esa persona.

¿Cómo puedes confiar más en el corazón, si sabes que él/ella no te ama? ¿Por qué le pones una mordaza a la razón y evitas que se interponga entre tú y el amor que sientes?

No, no eres idiota. Eres un ser humano, que se deja llevar por sus emociones y sentimientos, al igual que los demás que hemos pasado por esto.

pensando

Ay, corazón…

De vez en cuando, tu cabeza te lo recuerda: Es una pérdida de tiempo y de energía aferrarse a quien no va a corresponder a tu amor, a quien ya está haciendo una vida… sin ti.

Te niegas a creer a tu cabeza cuando también te recuerda que en el mundo hay miles de personas que sí pueden corresponderte. Y que, tal vez, estarías mejor con alguna de ellas que con esta persona.

Sigues dándole más autoridad y crédito al corazón, como si amar a esta persona fuera la única opción.

Hasta que, afortunadamente, llega ese día en el que comienzas a considerar otras opciones: desaferrarte, “desamar”, dejar ir a quien no te ama y comenzar a recuperarte.

La opción de volver a empezar

Si no intentas retomar tu vida, si no intentas superar el rechazo o el abandono, ¿cuál es la alternativa?

¿Esperar indefinidamente? ¿Seguir llorando? ¿Cuántos días, meses o años de sufrimiento vas a dedicar a esta persona, que crees que es la única en el mundo con la que puedes estar?

Así será, hasta que escuches y des crédito a los mensajes saludables que salen de tu cabeza. Ella tiene la razón en este caso.

Y ella te ayudará en un camino de recuperación que, sí, es largo, pero comienza con unos primeros pasos, como el de cortar el contacto con esta persona.

Deja que se vaya

Si él/ella quiere mantenerte al margen de su vida, acéptalo. Deja que siga su camino. De cualquier modo, no podrás evitar que así sea.

En esta situación, tu cabeza es más amiga tuya que el corazón. Escúchala. Hazle caso cuando te dice que saldrás de ésta. En este amor unilateral, seguir los consejos de tu corazón sólo te servirá para ampliar el sufrimiento.

Te mereces un futuro distinto, ¿no crees?


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