Cómo terminar una cita que va mal

¿A qué nos referimos con una cita que va mal? Lo más seguro es que ya lo sepas. Hay tantas cosas que pueden convertir ese rato en un infierno…

Ejemplos: La total falta de atracción; los nervios; la incomodidad; la conversación no fluye o tú llevas todo el peso de la misma; o, al contrario, tu acompañante no te deja meter baza porque sólo habla de sí mismo/a.

El caso es que no lo estás pasando tan bien como esperabas y quieres que la cita termine cuanto antes. (Más tarde repasarás la experiencia y verás que, a pesar de todo, tuvo sus ventajas.)

salida de emergencia

1. Lo breve, si malo, es menos malo

Si se trata de la primera cita con alguien, lo bueno es planear una actividad corta. Por ejemplo: Ir a tomar café en lugar de ir de cena.

Así, cuando pasa un ratito, si ves que la cosa no funciona, puedes despedirte educadamente y ya está.

2. Ya me voy

En caso de que haya planeadas varias actividades, termina entre una y otra. Pregúntale a tu acompañante si tiene algún inconveniente con que termine ahí el encuentro.

Terminar en medio de una actividad (como una comida) queda maleducado, salvo en el caso de que tu acompañante esté sacando los pies del tiesto. Si te sientes incómodo/a, no tienes porqué quedarte ahí.

3. Malditos nervios

Si son los nervios la causa de que lo estés pasando tan mal, sé honesto/a. Dile a tu acompañante lo que te ocurre; que te cuesta hablar, que estás cortado/a…

La cosa no es tan grave. No tienes que dar por terminada la cita. Al contrario, tu confesión puede rescatarla. Quizás él/ella se sienta más o menos igual.

4. ¡Tierra, trágame!

¿Qué pasó? ¿Dijiste algo inconveniente que ofendió a tu acompañante? Reconoce tu metedura de pata, pide disculpas y haz el error a un lado.

No seas tan duro/a contigo, porque aún no conoces bien a esta persona y, quizás, te haya tocado alguien un pelín más “sensible”.

Él/ella, si comprende que todos cometemos errores, aceptará tus disculpas y la cita proseguirá. Si no lo hace y te trata de un modo muy áspero, puedes decirle que la cita no está funcionando… y cada mochuelo a su olivo.

5. Que el respeto prevalezca

Trata al otro con respeto, como te gusta que te traten a ti. Si el encuentro no funciona, no tiene porqué haber un culpable.

Tú buscas unas cosas; él/ella busca otras. Simplemente, no habéis conectado. Y ésa no es razón para insultar a tu acompañante o hablar mal de él/ella.

Cuando te despidas, conserva los buenos modales y la honestidad. No finjas una enfermedad ni te inventes una mentira para escapar, a no ser que ésa sea la única vía de escape.

Sé valiente, respetuoso y educado/a. A ver si la próxima cita discurre mejor.


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