¿Qué sentimientos compartes con tu pareja?

Hay personas que asocian el momento de compartir sentimientos con hablar sobre problemas.

Se suele hablar de sentimientos cuando uno o ambos están molestos, preocupados, frustrados, etc. Cualquiera que escuche: “tenemos que hablar” intuye que en la conversación aparecerán sentimientos negativos.

Qué conversación tan difícil… Ése es el problema de reservar los sentimientos sólo para cuando hay que resolver problemas.

Si hablar de sentimientos fuera una actividad frecuente, las conversaciones serias no serían tan difíciles, ya que los dos miembros de la pareja tendrían más soltura y confianza para expresar sus opiniones, sus preferencias y demás.

par de corazones

En caso de que hablar de sentimientos no sea tu fuerte y quieras mejorarlo, puedes practicar a la hora que quieras. Habla con tu pareja de tus experiencias cotidianas. de lo que sientes a diario.

Empieza compartiendo más cosas positivas, agradables: Lo feliz que te pusiste al reencontrarte con un amigo de la escuela, cómo te emocionó la película del fin de semana, lo bien que lo pasaste el domingo por la tarde y cosas así.

Pregúntale a tu pareja sobre lo suyo. Si es de los que no hablan mucho, procura hacerle pocas preguntas abiertas del estilo: “¿Qué tal el día?” Porque quizás no sepa qué contestar y se limite a decir: “Bien, bien”.

Prueba con preguntas más específicas, como: “Sé que le llevaste un regalo a tu madre por su cumpleaños, ¿qué pasó cuando lo vio?

A medida que vayas compartiendo con frecuencia sentimientos con tu pareja, irá creciendo la confianza. Es un proceso que lleva su tiempo.

Tú verás que puedes hablar de sentimientos y que él/ella va a escucharte. Cada vez va ser más fluida la comunicación entre los dos.

Y ya que aprendes a confiar en tu pareja (y viceversa), hablar de temas más difíciles no es tan, tan duro, ya verás.


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