Beneficios de los objetivos compartidos en pareja

Es importante que cada uno tenga sus propios horizontes, metas y alicientes. Y también es buena idea tener metas compartidas con la pareja.

No sólo cuenta la crianza de un hijo o la adquisición de una casa, que son ejemplos clásicos. Cuentan metas de todo tipo, como un viaje proyectado, el cambio de un hábito, la práctica de un deporte, de un hobby, etc.

En los objetivos compartidos (grandes o pequeños) los dos suman esfuerzos en pro de un bien común; cosa que, de paso, supone otros beneficios.

1. Se estrecha el vínculo entre la pareja. La lucha por un mismo objetivo une a la gente. En una pareja, los dos ponen lo mejor de sí mismos para llegar a un destino común.

Además, se inspiran mutuamente, se apoyan en los momentos difíciles y se acompañan durante todo el camino. No queda en la mera intención. Han de hacerlo para que los dos consigan lo que quieren.

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Las relaciones se construyen día a día, gesto a gesto. Las metas compartidas proveen más oportunidades para conectar y crecer como pareja.

Cuando, por ejemplo, estás compartiendo la misión de pintar la casa con tu pareja, también estás trabajando en tu relación. 😉

2. Hay más ocasiones que celebrar. A los logros individuales que coseche cada uno, se suman los logros en conjunto.

Las celebraciones son necesarias. Brindan momentos de respiro y alegría, en medio de tantas cosas por hacer y problemas que resolver.

3. Más ocasiones para salirse de la rutina. Qué monótono es levantarse, arreglarse, hacer las cosas de siempre, descansar un rato por la noche, irse a dormir y repetir lo mismo día tras día.

Tú, como individuo, puedes tener actividades y proyectos para romper con la monotonía. Y, con tu pareja, también puedes plantearte objetivos comunes.

Por ejemplo, ir los dos el martes a un curso que a los dos os interese, organizar una reunión o una excursión para un grupo…

Definitivamente, es una gran idea proponerse metas conjuntas, aunque sean pequeñitas, y trabajar a dúo para conseguirlas.

No tienes porqué tener los mismos intereses que tu pareja. Pero compartir alguno(s) enriquece a ambos y fortalece la relación.

¿Qué objetivos compartes tú con tu pareja?


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