Ideas para pedirle una cita por teléfono

Ella te dio su número de teléfono y tú quieres marcarlo para pedirle una cita.

Estás nervioso y tienes un poco de reparo por si rechaza tu propuesta. Pero, ahí vas, decidido a llamar dando una buena impresión.

¿Algunas ideas? Considera éstas.

teléfono móvil

1. Llama a una hora adecuada. Quizás no conozcas bien sus horarios. Pero esto no es excusa para agarrar el teléfono a cualquier hora.

Parece obvio, ¿verdad? Pues no lo es. A mí una vez me despertó un tipo a las dos de la mañana para una cosa de éstas y, si no lo mandé a la porra, fue porque contesté medio dormida.

2. Charla un poquitín, si ella tiene tiempo. Cuando atienda el teléfono, pregúntale si tiene unos minutos. Imagínate que vaya con prisas o que esté haciendo algo importante. Si es lo oportuno, pregúntale cuándo puedes volver a llamarla.

Es bastante considerado por tu parte que te intereses en saber si estás interrumpiendo alguna tarea. Esto da muy buena impresión.

3. Sondea qué actividades le gustan. Si ella está relajada, de buenas y receptiva a tu conversación, puedes preguntarle qué le gusta hacer en sus ratos libres o a qué lugares acostumbra a ir.

Qué puntería, si resulta que alguno de esos gustos coincide con los tuyos o se aproxima bastante. Puede darte ideas para lo siguiente.

4. Invítala claramente. Si, más o menos, conoces sus gustos o, por lo que sea, te saltas el punto anterior, proponle alguna actividad sencilla. Por ejemplo, dile que te gustaría salir a tomar café con ella.

Asegúrate de ser claro y concreto: ¿Qué te parece si quedamos el viernes a las cinco? Que no le quede duda de que quieres conocerla mejor y le estás pidiendo una cita.

Es preferible esto que dejarlo para “algún día que nos veamos por ahí”.

5. Termina la conversación de manera educada, pase lo que pase. En caso de que ella te ponga pegas, pregúntale si quiere salir contigo en otro momento. Puede ser que ella tenga planes hechos para el viernes: ¿Qué te parece el viernes de la semana que viene, entonces?

Si ella se niega directamente o te da excusas vagas, dándote a entender que no le interesa una cita contigo, respétalo. Dale las gracias por haberte dedicado esos minutos y no te tomes el rechazo a la tremenda. Quien no arriesga, no gana.

¿Y si dice que sí? ¡Genial! Qué buen plan tienes en perspectiva tras haber vencido sobre el nerviosismo. 😉


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