Romper una relación con un mensaje de texto

¿Han roto contigo a través de un mensaje de texto? ¿Has utilizado esta alternativa para romper una relación?

Para una historia de amor, éste es final más drástico, cruel y maleducado. Lo menos que merece la otra persona es darle una explicación cara a cara (o, si no hay de otra, por teléfono).

Sin embargo, hay situaciones en las que romper con un mensaje de texto puede ser apropiado.

¿Por qué alguien decide romper enviando un mensaje de texto?

A menudo, una persona elige esta manera de terminar la relación por las siguientes razones:

mensajes de texto

No sabe qué decir. Romper es difícil y, si el fuerte de esta persona no es la comunicación, un mensaje de texto simplifica el problema. No tiene que dar muchas explicaciones. Tan sólo, elegir una o dos frases: Lo nuestro terminó. Adiós.

Quiere evitar la confrontación: Piensa que, si habla cara a cara con el otro, va a reaccionar de una manera desagradable. Quizás se siente incómodo pensando que su pareja va a hacerle un drama. O, tal vez, sospecha que va a reaccionar de una manera violenta.

No quiere dar explicaciones: Puede que la persona no se sienta capaz de expresar las razones concretas por las que quiere romper o no quiera hacerlo. Si ya es difícil decirle al otro que quiere terminar la relación, más difícil es hablar sobre los motivos, que pueden ser muy dolorosos para quien los escucha.

Por simple vagancia. Enviar un mensaje de texto es la opción más fácil y rápida para terminar una relación. Adiós problema.

Para fastidiar. Estos mensajes suelen sentar mal a quien los recibe, quien los interpreta como una falta total de interés por parte del otro. Si la intención de la persona es, precisamente, darle en las narices a su hasta entonces pareja, ésta es una opción estupenda.

Cuándo NO romper con un mensaje

Es preferible evitar esta opción cuando aún no se ha decidido firmemente la ruptura. Al enviar un mensaje, ni tú aclaras las cosas ni el otro puede replicar como quisiera. La comunicación no fluye.

Además, quien lo recibe suele molestarse con el gesto desconsiderado de quien lo envía. Por lo que es probable que después esté menos receptivo al diálogo.

Si hay posibilidades de arreglar las cosas, enviar este tipo de mensajes es una mala alternativa.

También lo es por los “rastros” que deja. Quien recibe el mensaje lo tiene en su teléfono para enseñárselo a quien guste (a sus amigos, por ejemplo), dando una prueba de la clase de persona con quien estaba (egoísta, desconsiderada… o lo que quiera añadir para describirla).

Otra situación a tener en cuenta por quien decide romper con un mensaje es la mala reacción de quien lo recibe. Si mandas un mensaje para romper, previendo que la otra persona va a montar un drama o se va a poner violenta, puede reaccionar todavía peor cuando lea tu adiós en una pantallita. (Toma tus precauciones.)

¿Cuándo es apropiado?

Hay circunstancias donde no es tan mala idea romper con un mensaje. Éstas, por ejemplo.

Cuando la relación ha sido muy corta. Es casi horripilante mandarle un mensaje de dos líneas para romper a la persona con quien has compartido una historia. Otra cosa es que prácticamente acabes de conocerla. Le va a sentar mal, sí, pero no le va a doler tanto.

Cuando la comunicación ha sido de ese estilo. Si la relación comenzó y se sustentó intercambiando mensajes de texto, un mensaje también es un modo “natural” de concluirla.

Cuando no hay otra opción disponible. Si no puedes hablar cara a cara con tu pareja, ni existe otra manera de comunicarte con él/ella, un mensaje es preferible a dejar las cosas en suspenso.

Ojalá que no tengas que utilizar un mensaje de texto para romper una relación y que tampoco lo usen contigo. Ésta debería de ser una de las últimas opciones a considerar.

Imagen de Kamyar Adl


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