Lo que puedes aprender de tus relaciones pasadas

El pasado, pasado está. Cuenta el presente y lo que hagas a partir de ahora. Aunque eso no está reñido con analizar lo que ocurrió en relaciones pasadas para aprender de ello.

Hay lecciones muy valiosas que puedes aprender gracias a las experiencias que viviste. Lecciones como éstas, por ejemplo:

1. Tú eres la persona responsable de tu felicidad.

Si una situación te disgusta, eres tú quien ha de hacer algo al respecto. No puedes cargar esa responsabilidad en el otro. ¡Es tu vida!

cita para dos

Puedes pedir lo que quieres, cambiar tu parte y, si la cosa no mejora, dejar la relación. (Ya, ya… Es más fácil decirlo que hacerlo, pero ésa es la idea.)

2. Tú no eres responsable de la felicidad de otro.

(La otra cara de la moneda.) Tú no eres culpable de que el otro no sea feliz. Cada cual ha de ocuparse de su propia felicidad y de afirmar lo que quiere o no quiere en una relación.

Si tu pareja no es feliz a tu lado, tiene opciones para cambiar, en lugar de limitarse a acusarte de estar arruinándole la vida.

3. Si hubiera sido una buena relación, no se habría roto.

Cuando una relación termina, hay quien se queda con lo bueno y lo idealiza. Tanto, que siente nostalgia de los buenos tiempos.

Lo que echa de menos es el tipo de relación que hubiera querido tener, no la que tuvo en realidad, que quizás acabó como el rosario de la aurora.

4. Hace falta dos para construir una relación.

Para que una historia funcione, los dos han de hacer su parte. La responsabilidad es de ambos.

Por mucho que tú quieras que la relación progrese, no puedes llevar tú todo el peso sobre los hombros. (O al revés.)

 

Ya ves. Los errores y los descalabros amorosos no son en vano. Según lo que nos suceda a cada uno, podemos aprender cosas muy útiles. ¿A que tú has aprendido algunas?

Imagen de Zuhair Ahmad


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