Ideas para un encuentro inoportuno con tu EX

Ha pasado algún tiempo tras la ruptura. No el suficiente como afirmar que ya la has superado del todo, pero sí el necesario para que sientas que la vida sigue y tú estás al mando de la tuya.

En ese inoportuno momento, te encuentras casualmente con tu EX (en la tienda, en una fiesta o en una maldita reunión). Y, entonces, comienzan a fluir emociones confusas e inexplicables.

Si no fluyen, es buena señal. Ver a tu EX no te produce ni cosquillas y eso indica que has superado del todo la ruptura. Pero, si lo hacen, aquí tienes algunas sugerencias para salir airoso/a de la situación.

cocodrilo

1. Respira profundamente. Calma tus nervios, porque esta pequeña desventura no es el fin del mundo. Si necesitas retirarte unos minutos al baño o al aseo para despejarte, hazlo.

2. No te sientas en la obligación de hablar con él/ella, especialmente si la relación tuvo un mal final. Mantén la distancia (cuanta más, mejor).

3. Mantén las formas, en caso de hablar con él/ella. Sé elegante. No le hagas comentarios para hacerle sentir mal. Es muy probable que, cuando pase el encuentro, te sientas orgulloso de ti por haber sabido guardar la compostura.

4. Sé breve. Este encuentro casual (suponemos) no se presta a que tengas una larga charla con él/ella sobre la historia de la relación, especialmente si aún tienes heridas abiertas.

En la confusión del momento, quizás te asalte la locura de que deberías volver con él/ella. No te precipites. Cuanto más tiempo pases hablando con él/ella, más puedes confundirte. Tenlo en cuenta.

5. Prescinde de la necesidad de darle información, ya sea verdadera o falsa. No tienes que decirle con quién sales, dónde trabajas, etc. Y, mucho menos, presumir de lo bien que te va. Eso se ve; no tienes que decirlo.

Además, ¿para qué quiere saber tanto tu EX? Con que le digas que estás muy bien (aunque ahí sí exageres un poquito) es suficiente. Cuanta menos información compartas, mejor. Él/ella ya no está en tu vida.

6. Recuerda los buenos tiempos, pero también las razones por las que terminó la relación. Ten esas cosas en mente. Sobre todo, las lecciones que aprendiste en esa etapa y que pueden servirte de ahora en adelante.

Una relación nunca es un fracaso cuando de ella extraes un aprendizaje valioso.


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