¿Buscas el amor desesperadamente?

¿Sientes hambre de amor? ¿Los demás no te valoran o no te aman como tú necesitas?

Tal vez necesites mucho amor “de fuera” porque tu autoestima no está muy boyante. Si es así, puedes poner en práctica algunas de las siguientes ideas.

1. Piensa en las cosas que más te gustan.

Además del amor y todo eso, ¿qué más cosas hay que te gustan y que dependan de ti? ¿Tu carrera? ¿Tu trabajo? ¿Una futura ocupación? ¿Un hobby?

Recopila en tu cabeza (o en una lista, mejor) las actividades que disfrutas y las que te gustaría hacer.

2. Piensa en lo que más te gusta de ti.

En lugar de quedarte sólo en tu aspecto físico, rebusca también en tu forma de ser, en tus habilidades… Esto es, en todo lo positivo que ves en ti.

persona feliz

3. Piensa en lo que te gustaría mejorar.

Si hay algo que no te gusta y puedes hacer algo para progresar en ello, podrías planteártelo como un objetivo. Por ejemplo: trabajar tus habilidades sociales, organizarte en los estudios, etc.

4. Piensa… en ti.

Sí, en ti. No en satisfacer las expectativas de otros o en hacerlos felices olvidándote de ti mismo.

Piensa en construir la vida que tú quieres y en hacerte feliz. Porque sólo teniendo tú (alegría, amor, paz) vas a poder compartirlo con los demás.

5. Alimenta la confianza en ti mismo.

Haz cosas. Da igual que no sean perfectas o que tropieces en los primeros intentos. La confianza crece con el progreso. Y éste se hace visible cuando vas dando pasos, uno tras otro, en lo que es más importante para ti.

Empieza por poco, si algún objetivo lo requiere. Por ejemplo: en lugar de hacer ejercicio una hora al día, comienza por 15 minutos hasta hacer el hábito.

6. Diviértete.

Practica tus hobbies o actividades preferidas. O prueba con actividades que te llamen la atención.

Procura dedicar a estas actividades un ratito cada día (aunque sólo sean unos minutejos).

7. Relaciónate con los demás.

¡Sal al mundo! Disfruta de la compañía de las personas que te quieren; de la gente que te cae bien y que te inspira. Muchos de ellos, disfrutan también a tu lado.

Y, por qué no, interactúa con personas nuevas de tanto en tanto. Atrévete. No pienses en si les gustarás más o menos. (Déjales ese trabajo a ellos.) Sólo háblales, aunque sea un poquito. Con la práctica irá siendo más fácil.

 

En caso de que se te dificulte lo anterior, busca la ayuda de alguien que oriente y te eche un cable. Total, lo “único” que has de hacer es amarte a ti, para no depender tanto de que otros te quieran…


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