¿Quieres tener una relación de pareja?

Antes de iniciar una relación con otra persona, es conveniente hacerse preguntas como éstas:

  • ¿Quiero una relación?
  • ¿Estoy preparado/a para lo que implica?
  • ¿Qué busco en una relación de pareja?

Desde luego, esas preguntas no se responden en un tris. Por ejemplo, cuando piensas en lo que buscas en una relación no puedes limitarte al aspecto físico: ojos claros, buena estatura, curvas, músculos, etc.

La atracción es muy importante. Pero, para mantener una relación, hay que ir más allá. ¿Qué quieres tú que haya? ¿Respeto, amor, buena comunicación, honestidad, confianza…?

Para ayudarte a hacer esa lista, podrías pensar también en qué NO quieres que haya en tu relación. ¿Dependencia, posesividad, abusos, engaños…?

puesta de sol

¿Cómo sabes si estás preparado?

Una cosa es que quieras comenzar una relación. Otra, que estés listo. Puedes saber que estás preparado con indicadores como éstos:

  • Te sientes bien contigo mismo. Tal vez, con las pequeñas inseguridades que todos tenemos. Pero, en general, estás a gusto siendo tú.
  • Quieres una relación. No la necesitas para sentirte más pleno o feliz.
  • Quieres esa relación por ti. No porque te sientas presionado por otros.
  • Estás dispuesto a esperar a la persona adecuada. No vas a involucrarte con un mal elemento sólo porque sea quien está más cerca ahora.

¿Tienes a alguien en perspectiva?

Has pensado en lo que quieres. Estás listo para dar el paso. Y, además, le has echado el ojo a una personita con la que parece que sintonizas.

Aun así, ve despacio. Tómate tu tiempo para conocerla (o conocerlo) y déjate conocer. Comparte experiencias con él/ella. Con la convivencia irás averiguando si sois compatibles y si se puede dar una relación entre vosotros.

Tal vez, eres su amigo (o amiga). La situación podría evolucionar y transformarse en una relación de pareja. O, quizás, él/ella te quiera mucho, pero como amigo; no para involucrarse en una relación romántica.

Si se da una relación de pareja, estupendo. Si no, habrás de aceptarlo y plantearte esa relación con otra persona.

¿No terminas de decidirte?

¿Y si es la otra persona quien se interesa en una relación contigo y tú no lo tienes claro? Sé honesto con él/ella. Dile lo que piensas, aunque no le siente tan bien como la “verdad” que desea escuchar.

Trata de no jugar con sus sentimientos, yendo y viniendo, porque eso duele (y a ti tampoco te gustaría que te lo hicieran).

Tanto si decides compartir esta relación, como si decides que prefieres dejarla pasar, el asunto te concierne sólo a ti. Piénsalo con calma.


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