Cómo evitar que te rompan el corazón

La única manera de evitar el dolor en las relaciones es cerrándole la puerta al amor. Aunque esto puede ser incluso más doloroso que asumir el riesgo de acabar con el corazón roto.

Eso sí, como ocurre en otras cuestiones, el riesgo puede reducirse tomando ciertas precauciones como las que vamos a mencionar.

Tómate tiempo para elegir

No te apresures. Trata de conocer a la persona antes de aventurarte a salir con ella.

Tú puedes estar interesado/a en empezar una relación y en hacerlo con la honestidad por delante. Pero no todo el mundo tiene los mismos objetivos ni principios.

romper

Te consta que hay personas que se involucran con otros para pasar el rato, para aprovecharse de ellos o quién sabe con qué otras intenciones. Ésa es la razón para ir despacio: dar con una persona que esté en sintonía contigo.

Involúcrate gradualmente

Otra llamada a la prudencia. Es muy precipitado que, al poquito tiempo de empezar al verte con alguien, te lo tomes como si estuvieras en una relación seria próxima al casorio.

Antes de decidir que estás en una relación madura y seria, date un tiempo para convivir con el otro, compartir aficiones y demás.

Conforme vayas conociendo mejor a la persona, podrás ir pensando en la posibilidad de comprometerte y sentar cabeza.

Al principio, NO lo cuentes todo sobre ti

En las primeras citas, no te explayes contándole asuntos muy íntimos. Todavía no conoces a esta persona lo suficiente como para hacerle partícipe de ciertos secretos.

Si surgen temas delicados, no hace falta que mientas o eludas responder. Responde, pero de manera superficial y no te sientas comprometido a revelar cierta información si no estás cómodo/a con ello.

Habla de otros temas y, cuando cuentes cosas sobre ti, no ahondes en lo delicado. Deja esto para más adelante. Ya que progrese la relación y haya más confianza, vas compartiendo más detalles sobre ti.

Pon límites

Señala dónde están los límites desde primera hora. ¿Cuáles? Los que tú creas necesarios. La persona con quien sales habrá de respetarlos, al igual que tú los suyos.

Ejemplos:

  • Si no quieres que te llame por nombrecitos que no te gustan, díselo.
  • Si a ti no te parece bien que él/ella te marque a las tres de la madrugada, díselo.
  • Si no quieres ir siempre a los mismos lugares, díselo.
  • Si prefieres esperar un tiempo antes de tener sexo, díselo.

Los límites son necesarios para las relaciones. Si se dejan claros y los dos respetan sus respectivos límites, la relación crece y se fortalece.

La falta de acuerdo, de respeto o de claridad pueden ser muy dañinos, tanto para la relación como para tu corazoncito.

Confía

Ve abriendo las puertas de tu corazón. Si lo dejas cerrado por el miedo (o por exceso de prudencia) puede ser desalentador y doloroso para él/ella. Y también para ti, si estás tratando con una buena persona que quiere estar contigo.

Cuenta más cosas sobre ti a medida que se vaya asentando la relación; que progrese hacia lo íntimo. Poco a poco, habrá confianza entre los dos y juntos podréis decidir cuál será el destino para vuestra relación.

Muy sensato. Muy prudente. Ahora, a ver si nos sale y le ahorramos traumatismos al corazón.


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