No es amor. Se llama obsesión.

El amor es alegre y gratificante. La obsesión va en sentido contrario; es frustrante y agotadora.

El amor se nutre de realidad. Te acepta como eres, con tus defectos y virtudes. La obsesión alimenta fantasías. Fabrica una imagen ideal que puede parecerse remotamente a lo real (o puede que no se le parezca).

El amor permite que una relación crezca y se fortalezca con el tiempo. La obsesión es impaciente e intensa.

Si sospechas que lo tuyo no es amor, sino obsesión, y estás harto de la insatisfacción que supone, ¡libérate!

cadena

No más persecuciones

Ya está bien de ir detrás de la persona que acapara tu obsesión. Total, cuanto más sigues sus pasos, más se aleja él/ella.

Si la misma historia se repite una y otra vez, considera no seguir perdiendo el tiempo. Hay gente que te espera y objetivos más gratificantes que perseguir, ¿o no?

Desintoxícate

Deshazte de objetos que tengan que ver con tu “amor imposible” (fotos, regalitos, etc.). Será más fácil desengancharte si sacas de tu vida estos recordatorios.

Dejar de pensar en él/ella será parecido a superar una ruptura. Los primeros días, como si de una adicción se tratara, tus pensamientos volarán sin que te des cuenta hacia esa persona.

Recordarás momentos que viviste a su lado. O pensarás en momentos que te hubiera gustado compartir con él/ella.

Respira hondo cuando esto pase. Si quieres, sigue el hilo de lo que estás pensando y, después, detente. Dite que ya seguirás pensando sobre eso y dedícate de inmediato a una actividad distinta en la que vuelques tu concentración.

Déjate apoyar

Es muy duro romper con una obsesión. Si hay una persona en tu entorno que pueda entender el asunto y tienes confianza con él/ella, sería bueno para ti que contaras con su apoyo.

De vez en cuando (no continuamente), te ayudará que hables con este amigo de lo que haces y de cómo te vas sintiendo.

Es probable que una de las cosas que te diga tu amigo sea que te recuperarás y encontrarás a otra persona a quien amar (y que te ame). Escúchale.

Aunque no le des mucho crédito, tiene más sentido lo que dice que el mito de que sólo existe un alma gemela para cada uno. (Se lució quien inventó tal tontería.)

Busca un amor

El amor por tu hobby (la música, el deporte). El amor por los animales. El amor por un negocio que quieres iniciar. El amor por ayudar a personas que sí te necesitan.

El amor también puede ayudarte a que se vaya debilitando la obsesión. De hecho, es muy eficaz.

Haz un hueco en tus horarios para proyectos de este tipo (los que prefieras). Lo suyo sería que programaras algunos para las tardes o para los fines de semana, para destinar tus energías a un objetivo sano.

En caso de que no vayas sintiéndote mejor con lo que vas haciendo y necesites más ayuda para superar este episodio, considera pedírsela a un profesional. (Es otra idea.)

Ánimo si estás en éstas. Es una misión difícil, pero saldrás airoso.


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