Sé tú. No finjas para llegarle al corazón.

Queremos ser aceptados. Y, cuando alguien nos gusta, nos esmeramos más en ofrecer una imagen agradable. Todos lo hacemos.

Eso es una cosa. Fingir que eres como a la otra persona le gustaría que fueras, es otra.

Para atraer a una persona compatible contigo necesitas ser honesto. Lo contrario suele ser una pérdida de tiempo.

Por ejemplo, imagínate que para gustarle más a esa persona finges que te encanta la mayor de sus aficiones: viajar, salir de fiesta, leer, el deporte… o lo que sea.

O pongamos que no le dices a tiempo que a ti no te agradan ciertas particularidades suyas (sus bromas, los apelativos con los que se dirige a ti, su falta de puntualidad, etc.).

En definitiva, transiges con lo que esa persona quiere de ti por tal de gustarle y de que se quede a tu lado.

máscara

Si la relación se pone en marcha, ¿qué pasará dentro de un tiempo?

¿Serás feliz fingiendo que te gusta viajar, leer o salir de fiesta, si no es así? ¿Serás feliz fingiendo que ves bien conductas suyas que, en realidad, te molestan?

¿Y él/ella? ¿Será feliz al lado de alguien que no podrá evitar que, en algún momento, se le note el fastidio o el resentimiento?

Las respuestas apuntan a un rotundo NO.

Ser auténtico es la mejor estrategia

Es muy probable que adaptándote a lo que percibes que el otro quiere de ti consigas gustarle más de primeras. No sólo a él/ella, sino también a otras personas con quienes te comportes así.

Sí, claro. Vas a gustar a más personas. Pero el chiste no está en la cantidad. Está en la calidad de las relaciones que entablas, ¿no crees?

Si quieres ligarte a un sinfín de hombres/mujeres porque te interesan las relaciones superficiales, es buena idea que te amoldes a lo que buscan. Todo depende de lo que tú estés buscando.

Cuando lo que te interesa es encontrar a una persona a quien le guste tu esencia y sea apropiada para ti, fingir deja de ser una buena estrategia.

Tal vez te asuste mostrarte tal cual eres, porque crees que él/ella se va a asustar y va a salir corriendo. En ese caso, mejor. Tiempo que te ahorras. Porque esa persona NO es la apropiada.

La apropiada es la que conecta contigo por cómo eres realmente (cómo piensas, cómo sientes, qué te gusta).

Seguramente, te va a costar más encontrarla que si finges ser lo que no eres para adaptarte. Pero, cuando lo hagas, la relación tiene más papeletas para que, tanto tú como él/ella, seáis felices juntos.


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