¿Conversaciones eternas por teléfono? Mala idea

Estás enamorado (o enamorada) y todo indica que la otra parte comparte ese interés. Enhorabuena.

Comienza la comunicación constante: citas, mensajes, llamadas… Detengámonos hoy en éstas, las llamadas telefónicas.

Al principio de una relación todo el tiempo que compartes con la otra persona te parece poco. Es un placer ponerte a hablar por teléfono con tu chico/a durante horas. Y él/ella se supone que también está feliz.

No obstante, es preferible que, justo al principio de la relación, las llamadas sean cortas. Si un día te extiendes más, vale. Pero, al siguiente, no hagas lo mismo.

conversación telefónica

¿Por qué? Porque da la impresión de que eres una persona muy desocupada. No es que eso sea malo, en absoluto. Pero suele ser más atractiva una persona activa; que hace cosas y no está todo el día vegetando sin rumbo.

Otro pequeño detalle: Si es él/ella quien llama y te pregunta qué haces, trata de no responder todas las veces: “nada”. O, si acaso, coméntale que estabas a punto de ponerte a hacer ejercicio o de arreglar el grifo de la ducha, por ejemplo.

Estar demasiado disponible y pasarte las horas muertas hablando por los aparatejos éstos puede ir repeliendo al chico/a, especialmente si él/ella es una persona activa.

Por tanto, llama y sé breve, aunque cueste. Acuerda con él/ella la próxima cita y, entonces sí, disfruta de una estupenda y larga conversación.


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