¿Demasiado tímido para salir a bailar?

He aquí otro terreno donde tu timidez te complica la vida: la pista de baile. Esa inseguridad en tus dotes para la danza emerge con más fuerza cuando surge la posibilidad de bailar con otra persona. ¡Qué estrés!

Aquí tienes ideas para hacerle frente al problema. Comencemos por la más eficaz de todas: la práctica.

Bueno, una solución definitiva es que te abstengas de bailar en público. Pero, si esta actividad te divierte y el único obstáculo es la timidez, lo dicho, la idea estrella es que ganes soltura en el terreno.

Practicar con ritmos y pasos te hará ganar en confianza, que es la mejor arma para derrotar a la timidez.

bailando

¿Cómo ganar soltura?

Apúntate a clases de baile. Ahí no tienes que lucirte, porque todos tus compañeros van a aprender distintos estilos de baile o uno en particular que les interese.

Los primeros días son los más incómodos. Después, vas haciéndote al ambiente y sintiéndote mejor, a medida que pasan las primeras lecciones.

Busca a alguien que te enseñe. Si la idea de aprender a bailar en grupo sigue estresándote una barbaridad, considera las lecciones individuales, de parte de un instructor privado o de un amigo o familiar hábil para el baile que quiera echarte un cable.

Aprende por tu cuenta. Si lo anterior tampoco funciona en tu caso, busca vídeos u otros recursos con los que puedas practicar los bailes que te interesen. No tendrás problemas para encontrar material en internet.

Tómatelo como si estuvieras aprendiendo cualquier otra cosa y échale sus horitas de práctica. Ensaya frente a un espejo y mírate. ¿Ves? ¡Ya estás bailando!

El día de la puesta en escena…

Ya tienes más nivel que antes. Aun así, cuando entres en la pista, hazlo sencillo. No utilices pasos complicados ni florituras justo al principio. A medida que vayas sintiéndote más cómodo, lúcete un poquito más.

¿Y si te equivocas? ¡Horror! Nada de eso. Trata de relajarte. Si das un mal paso, no le des importancia. Sigue bailando.

La gente no está tan pendiente de ti. Poco va a importarles que tus movimientos tengan una precisión milimétrica.

Si bailas en pareja, un truquito para parecer mejor bailarín es elegir a alguien que se mueva con gracia. La gente ve “el conjunto” y eso te beneficia. Y, si tu pareja de baile no tiene mucho arte, la clave está en los movimientos y pasos sencillos.

De todas formas, sigue siendo cierto que la mayoría de la gente está más pendiente de sí misma y de pasarlo bien que de otra cosa. Apúntate a esa onda: piensa en disfrutar de la experiencia.


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