Has herido mis sentimientos

Te sientes mal tras la última conversación con tu pareja. ¿Cómo le dices que te dolieron sus palabras?

Ante todo, es importante que identifiques claramente qué es lo que te molestó.

Deja que se enfríen los ánimos y, después, lo hablas con él/ella. Después de todo, estas conversaciones forman parte del aprendizaje que recorre la pareja.

Ahora sí. Llega el momento. ¿Cómo abordas el asunto o asuntos que quieres que se traten? Ahí van estas sugerencias.

corazón en pedazos

Entierra el hacha de guerra

Acércate a la conversación con ánimo conciliador; sin ataques, sin echar culpas. Lo principal es que él/ella comprenda cómo te sientes y que, entre los dos, encontréis soluciones.

Habla de ti y tus sentimientos. Por ejemplo: “Me siento mal cuando quedas conmigo y anulas la cita a última hora para irte con tus amigos.”

Tu pareja va a estar más predispuesta al diálogo que si llegas con el hacha levantada: “¡Te vas con tus amigos y me das el plantón. Qué bonito!

¿Se ve en el ejemplo? No recalques el error de tu pareja ni le digas lo que tiene que hacer, porque es probable que se cierre en banda y/o comience un intercambio de reproches.

Por tanto, inicia la conversación explicando cómo te sientes tú y porqué motivo.

Esto es importante porque a todos no nos hieren las mismas cosas ni con la misma intensidad. Y, además, porque cada uno de nosotros ha de aceptar sus sentimientos sin hacer responsable a otro por los mismos.

Déjale que se explique

Ya que has explicado lo tuyo, llega su turno y te toca escuchar con paciencia. Tal vez necesites que te aclare su punto de vista o, simplemente, no coincidas con su manera de ver las cosas.

Hora de negociar

Puede ser que él/ella acepte que cometió un error que te hizo daño. Tanto si es así, como si tenéis puntos de vista opuestos, es hora de poner soluciones sobre la mesa para que no vuelva a ocurrir lo mismo.

Siguiendo el ejemplo del plantón, suponte que habéis quedado en que, cuando él/ella tenga una cita contigo, la va a respetar, salvo que una causa de fuerza mayor la impida.

Eso es una solución específica, clara, en la que los dos estáis de acuerdo.

A eso, precisamente, es a lo que han de tender este tipo de discusiones. Para eso sirven. Y, una vez que se llega al acuerdo, se deja atrás el incidente si no hay nada más que discutir.

Muy constructivo, ¿verdad? Tendremos ocasiones para practicarlo.

Imagen de hundrednorth


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