Cómo superar la ruptura en una relación a distancia

Las relaciones a distancia ponen la comunicación más difícil, tanto si la relación va viento en popa, como cuando surgen los problemas.

¿Qué tal que quieras aclarar un malentendido? Es más simple hacerlo cuando la otra persona está físicamente próxima. ¿Y si es un asunto más importante y la otra parte corta la comunicación sin más?

Esto podría ser lo más traumático de la ruptura de la relación a distancia. Tu pareja la da por terminada sin que tú sepas exactamente qué ha ocurrido. O la relación se va enfriando poco a poco, con tu pareja rehuyendo tocar el tema, hasta que un día todo termina.

Sin embargo, el mismo inconveniente que tienen las relaciones a distancia cuando están en marcha, puede ser una ventaja cuando la relación llega a su fin. Se hace más sencillo superar la ruptura, ya que puedes evitar los recordatorios constantes de la relación.

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Dicho esto, apuntemos algunas ideas que hagan más llevadero el episodio de la ruptura.

1. Deja salir el dolor. Si necesitas llorar, llora. Saca el dolor para que la herida pueda empezar a curarse. Y confía en que lo que sientes se irá atenuando conforme pasen los días.

2. Cuida de ti. Aunque los ánimos no acompañen, pon de tu parte para practicar hábitos saludables: come, duerme tus horas, habla con la gente, muévete un poquito, etc.

No hace falta que lo hagas “perfecto”. Simplemente, no te dejes caer en la desolación.

3. Haz limpieza. Deshazte de recordatorios de él/ella que tengas a mano (fotos, regalos…). O, si no quieres tirarlos, guárdalos donde no los veas en este tiempo.

Es más fácil comenzar tu nueva vida cuando estos recordatorios no están trayendo a tu mente el pasado una y otra vez.

4. Relaciónate. ¿Cuánto? ¿Con quién? Con quien tú estés a gusto y compartiendo lo que tú creas conveniente. Tener apoyos en este trance sirve para paliar el estrés y el sentimiento de soledad.

5. Ata en corto al drama. Cuidado que no te arrastren los pensamientos catastrofistas: No puedo seguir viviendo sin ti.

Recuerda (de nuevo) que lo que sientes es temporal y que el dolor intenso pasará. Claro que, mientras tanto, puede provocar esos pensamientos tan oscuros.

Está bien. Déjalos pasar, pero no los alimentes en exceso. No te regodees pensando en lo poco que le importaste a él/ella o en cosas que no te lleven a ninguna parte.

Intenta ir dando cada vez más espacio a pensamientos positivos, como las ganas que tienes de ir a hacer ese viaje que llevas tiempo aplazando, por ejemplo.

Al principio cuesta más. Conforme se vaya cerrando la herida, será más fácil. Confía en ello.


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